"No hay nadie como tú", el primer single del tercer disco de Calle 13 (Los de atrás vienen conmigo, que llega a las bateas el 21 de octubre), incluye la participación de Café Tacuba. Se lo puede escuchar acá y está a la altura de las expectativas.

Calle 13 y Café Tacuba son los máximos exponentes del universo musical cosmopolatino, y la colaboración entre ambos es esta canción pegadiza, bailable y profunda. Altamente adictiva.

 

El 7 de octubre sale a la venta Dig Out Your Soul, el nuevo trabajo de Oasis. Rolling Stone pudo escuchar el material, y ofrece un análisis tema por tema del regreso de los hermanos Gallagher a las primeras filas del rock.

"Bag It Up": La apertura del disco es un boogie arrastrado, con la voz de Liam con esa carraspera que la hace encantadora. El final remite a los regresados The Jesus and Mary Chain, con un cocktail de guitarras ensordecedoras.

"The Turning": Un piano juguetón domina la melodía de la canción, que termina con un contrapunto entre la viola de Noel y el piano. La acústica final es una cita, pero el escriba no reformateó su disco rígido, por lo que no puede afirmar a que canción.

"Waiting For The Rapture": Otro boogie, que hace suponer que los mancunianos estuvieron escuchando mucho al bueno de Marc Bolan. El cruce de guitarras que se da al 1:45 minutos de la canción la potencia. Noel se hace cargo de la voz acá.

"The Shock of the Lighting": No sabía que era el single. Es más, en mis apuntes puse “Si no es el corte, debería serlo”. Por suerte lo es. Liam estira las palabras como un chicle rico, con una línea de bajo que domina la escena ante un muro de guitarras. "Love is a time machine... up in the silver screen. It´s all in my mind. Love is a letany... a magical mystery. All in good time... all in good time". Temazo.

"I´m Outta Time": Una balada de Liam dominada por una guitarra acústica y un piano repetitivo de fondo. Su voz es pura y cristalina. Ideal para prender celulares (o encendedores los 1.0) en un estadio.

"(Get Off Your) High Horse Lady": "Come Together" de Los Beatles con un toque más hindú. "Get off your high horse lady, I don´t need a ride tonight", dice la letra. Teniendo en cuenta la equivalencia hípica dentro de la jerga drogona, ¿está hablando de la heroína? (léase estilo Peter Capusotto).

"Falling Down": La página psicodélica del álbum. A los 3:11 minutos el tema sube en intensidad.

"To Be Where There´s Life": Una cinta al revés, una batería al frente. De a poco se van sumando los demás instrumentos, y la gran voz de Liam se luce como nunca. Podría ser tranquilamente el segundo corte del disco. Otra gran canción, en este caso salida de la pluma de Gem Archer.

"Ain´t Got Nothin´": La guitarra de este tema es prima hermana de la de "Cigarettes and Alcohol", lo cual puede ser pésimo o genial, de acuerdo a como se lo ire. Gran línea de bajo.

"The Nature of Reality": Oasis hace blues, de la misma forma que lo podría hacer Bolan. A los 2:25 minutos arranca en el mejor punteo de Noel del disco.

"Soldier On": El final es un mid tempo épico, ideal para estadios.

Conclusión: Dig Out Your Soul es un buen álbum, que suma temas para que los shows de Oasis no caigan en su dinámica. Eso es lo que debemos esperar de los Gallagher hoy, y no un disco como cualquiera de sus dos primeros.





Sobre la declaración de Chabán

Publicado: 16.09.2008 | 14:09 en Cromañón

 

¿El último show de Chabán?

Omar Chabán pidió declarar y para esto se dispuso la fecha del 15 de septiembre.

Tuvo tiempo y para este día se preparó muy bien, orquestando una maniobra manipuladora, acordada evidentemente con sus abogados. Alrededor de las 10.30 de la mañana, comenzó su discurso con una serie de absurdos que buscaban provocar al público presente en la sala. Se comparó a sí mismo con el perseguido Dr. Stockmann, protagonista de la obra de Ibsen Un enemigo del pueblo (además lo citó mal); luego nada menos que con Sócrates -aunque advirtió que él "no bebería la cicuta"- y, más tarde, en un nuevo acto de auto-victimización dijo ser él quien estaba "12 metros bajo tierra", aludiendo así con la mayor bajeza imaginable a nuestros 194 enterrados luego de Cromañón.

Con la misma fuerza que nos sostiene hace ya 44 meses, los familiares en la sala soportamos las continuas provocaciones que fueron in crescendo a lo largo de casi 2 horas. Si esta era su burda estrategia para generar disturbios en la sala, no dio resultado: todos escuchamos impasibles su alocución.

Desesperado, debió echar mano a todo tipo de patéticos recursos. Así fue como comenzó a levantar la voz hasta llegar a los gritos increpando al tribunal por la ausencia de Aníbal Ibarra, de R. Levy, y del SAME entre otros: ¡"Hasta que no estén acá sentados no voy a decir cual es mi responsabilidad!".

¿Es que no son suficientes 200 muertes para decir la verdad?

Frente a la firmeza y aplomo de los presentes, optó entonces por generar una disputa con la presidente del tribunal, María Cecilia Maiza, replicándole cada observación, alegando no ser escuchado, ser "atemorizado" y "mal tratado". Luego de esto, exigió a los jueces que se retiraran del caso, recusándolos ya que, según él, estos "lo prejuzgaron". Con esta artimaña -rechazada en primera instancia por los jueces- logró un retraso de varios días y la suspensión del juicio hasta tanto el tribunal superior no decida sobre esta recusación. Todo su show, que apuntaba a anular el juicio, sólo logró la demora de unos días.

Es evidente que Chabán no puede responder ni rebatir los hechos que se le imputan, que lo hacen responsable, junto a otras personas, de 194 muertos. Es evidente que, ante esta situación, armó un acting para provocar disturbios y así poder luego plantear la nulidad del proceso judicial. Es evidente que, como este plan no fue efectivo, se dedicó a buscar enfrentamientos con los jueces para luego recusarlos y anular el juicio. Es evidente también que todos nos dimos cuenta de ello.

No vamos a permitir que se nos siga faltando el respeto a nosotros, los familiares, sobrevivientes y víctimas. Queremos que éste y todos los juicios por Cromañón nos sirvan a todos como sociedad para comenzar a tomar conciencia de que no es posible vivir la vida inmerso en la avidez de dinero y que esta sea, incluso, más importante que la propia vida humana. Queremos que Ibarra, J. C. López, Levy y otros más que hoy no están siendo juzgados, se sienten en el banquillo de acusados y respondan lo que se les reprocha.

No queremos más políticos y empresarios corruptos. Porque son ellos los que convirtieron a nuestro país en Argentina, República Cromañón.

Grupo Memoria y Justicia (Grupo Paso) en la Articulación de Familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón.






 

El juicio oral y público que se sigue por el incendio que provocó 194 muertos en el boliche República Cromañón fue suspendido hoy, luego de que el principal imputado, Omar Chabán, pidió el apartamiento de los magistrados que lo están juzgando por entender que ya está "condenado". Pese a que los jueces rechazaron el planteo por "inadmisible", decidieron remitir la cuestión a la Cámara de Casación Penal, que lo resolverá "esta misma semana", según dijeron fuentes del tribunal.Los encargados serán los miembros de la sala III, Angela Ledesma, Guillermo Tragant y Eduardo Riggi, éste último de licencia, pero que será reemplazado por otro magistrado, ya que el plazo máximo para resolver es de 10 días para que el proceso no se anule. Mientras tanto, el juicio queda suspendido y las partes serán notificadas para reanudar las audiencias una vez que Casación resuelva.


El debate, que comenzó el 19 de agosto, tuvo un giro inesperado luego de que iniciara su declaración Chabán, quien sostuvo que la mayor responsabilidad en la tragedia del boliche la tienen el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, los médicos del SAME, la empresa Lagarto y Rafael Levy, dueños del local, y los tres jóvenes que arrojaron las candelas que iniciaron el siniestro.

Chabán se definió como "un perejil" al que le echan la culpa de todo y se preguntó: "¿Tengo que asumir el poder del Estado, un idiota, un paria como yo?", mientras los padres de las víctimas lo insultaban por lo bajo. "Cuando aquí estén Ibarra, Levy, Lagarto, el SAME y los tres que descerebrados que tiraron las candelas yo voy a decir cuál es mi responsabilidad", remarcó y dijo que a su entender, "la causa está incompleta". "Pero el SAME no está aquí, Levy no está aquí, Lagarto no está aquí, Ibarra no está aquí. Sí está (Raúl) Villareal, que trabajó 20 años conmigo y para él era un orgullo", agregó, señalando al lugar donde estaban sentado su ex mano derecha, cinco miembros de Callejeros y el ex comisario Miguel Angel Belay, los únicos imputados que asistieron hoy a la audiencia.

Respecto de Ibarra, dijo que no sabe qué pasó para que no esté siendo juzgado y lo acusó de haber usado en su campaña política "fuego detrás" de él. "No sé si ponerme a llorar o golpearme la cabeza contra la pared", dijo casi a los gritos. Vestido con remera blanca, pulover gris y jeans y con el pelo canoso ya un poco crecido, el ex gerenciador del boliche de Once sostuvo que "los médicos del SAME se equivocaron porque 10 días después nadie se muere por monóxido de carbono" y dijo que las víctimas fallecieron por inhalar el cianuro que había en el techo, lo cual sostuvo que lo conmovía profundamente.

Al respecto, acusó a la empresa Fonac Sonoflex de haberle vendido los paneles acústicos del techo como ignífugos y aseguró: "Yo no sabía que este material era tan letal, tan criminal y pensé que el INTI era un entre regulador". "Son 22 personas las que se murieron adentro, es decir, que no hubo problemas para la salida", agregó y dijo que las seis puertas de acceso al local estaban abiertas, incluso al momento en que llegaron los bomberos, que fijó en las 22.54, dos minutos después de desatado el incendio.

El imputado atacó a los peritos que declararon en el juicio al sostener que eran un "delirio" algunas de las cuestiones que señalaron, como el cierre de la mayoría de las puertas de salida, y sostuvo que "tuvieron muchos errores, actitudes soberbias y se basaron en datos erróneos".

Rodeado de anotadores, carpetas, sobres y todo tipo de papeles, Chabán empezó a hablar a las 10.20 quejándose del tratamiento que los medios le dan al tema Cromañón y de la sala donde está siendo juzgado, ya que allí se realizó el proceso a las Juntas Militares. "No estoy preparado para este ámbito. Tiene elementos opresivos. Tiene el peso de los juicios de lesa humanidad, con esos símbolos masónicos. De por sí ya pienso que es una especie de señalamiento todo esto puesto sobre mi", afirmó.

El único momento en que se quebró en toda su exposición fue cuando dijo "en un microsegundo pasé a estar 12 metros bajo tierra, justo el 31 de diciembre" de 2004, en referencia a cuando fue detenido, un día después de la tragedia. Luego, acusó a los medios y a los abogados querellantes de haberlo convertido en "un monstruo, un ser anormal" y casi a los gritos dijo: "He servido como chivo expiatorio para explicar esto, que está más allá de la normalidad". "Esto no fue una masacre, fue una tragedia. El lugar está intacto, no se cayó el techo, lo que se quemó son sólo cien metros cuadrados de 1.840 que había. Si el más loco terrorista del mundo hubiera querido hacer esto, no lo hubiera podido lograr", destacó. "Me siento culpable metafísicamente. Quiero que me echen de la Argentina por el peso de estas muertes, en el que los demás se evadieron. Sócrates tomó la cicuta, pero yo no quiero", acotó.

Al terminar la primera parte de su declaración, la jueza María Cecilia Maiza le pidió que tratara de concentrar su defensa en las cuestiones relacionadas al juicio y no hablar de otros temas. Pero cuando regresó a declarar, Chabán hizo caso omiso a la recomendación, acusó a la magistrada de estar haciéndole "trampa" y de no escucharlo y pidió el apartamiento de todos los jueces por entender que ya estaba "condenado". El imputado les achacó haberle denegado la excarcelación y haberlo "prejuzgado", y si bien los jueces rechazaron esos planteos, ahora será la Cámara de Casación la que decidirá si sigue el debate.


 

En el inicio de la novena audiencia pública por la causa 2517 "República Cromañón", la jueza María Cecilia Maiza hizo constar en acta que "los profesionales que integran este tribunal han sido amenazados, así como también los demandados". Y remató, sin hacer más referencia al tema: "De persistir este tipo de agresiones, el juicio puede verse interrumpido".

Con una asistencia de público reducida (menos de cincuenta padres de víctimas en el recinto), el día 9 comenzó con la lectura del peritaje realizado tanto en el lugar siniestrado como en el resto de las inmediaciones del local bailable, las oficinas, la boletería y el hotel contiguo, Central Park. En las pantallas, se mostraron fotos del interior de Cromañón, detalles de las puertas con candado y alambre, croquis de corte de cómo y dónde se originó el incendio, y también de cómo la combinación de materiales no aptos para acustizar el techo del lugar provocaron una atmósfera de gases tóxicos que terminó con la vida, de forma inmediata o a corto plazo, de cientos de personas que estaban en el lugar.

Con una asistencia de público reducida (menos de cincuenta padres de víctimas en el recinto), el día 9 comenzó con la lectura del peritaje realizado tanto en el lugar siniestrado como en el resto de las inmediaciones del local bailable, las oficinas, la boletería y el hotel contiguo, Central Park. En las pantallas, se mostraron fotos del interior de Cromañón, detalles de las puertas con candado y alambre, croquis de corte de cómo y dónde se originó el incendio, y también de cómo la combinación de materiales no aptos para acustizar el techo del lugar provocaron una atmósfera de gases tóxicos que terminó con la vida, de forma inmediata o a corto plazo, de cientos de personas que estaban en el lugar.

En horas del mediodía, luego de un breve receso de 10 minutos, continuó con la indagatoria a dos de los peritos bomberos que realizaron este peritaje en el lugar, Marcelo Ochoa y Alfredo Coco. Hasta el momento, Emir Omar Chabán, quien ya había pedido declarar, todavía no había tenido oportunidad de tomar la palabra.

Chabán pidió declarar

Publicado: 03.09.2008 | 14:41 en Cromañón

 

El ex gerenciador de la discoteca República Cromañón, Omar Chabán, pidió hoy al tribunal oral que lleva adelante el juicio oral por la tragedia poder declarar por primera vez en indagatoria sobre lo ocurrido la noche del 30 de diciembre de 2004. Lo hizo al inicio de la séptima jornada del juicio oral y público, en la que una decena de peritos -entre los oficiales y los propuestos por las partes- ratificaron que la discoteca de Once estuvo mal habilitada desde mucho antes de llamarse Cromañón.

La narración de los peritos (los primeros testigos en declarar en el juicio) dejó en claro que el local fue habilitado en 1997 salteándose buena parte de la legislación sobre edificación urbana, reglamentos para el funcionamiento de un emprendimiento de esa naturaleza y con supuestas adulteraciones en los planos respecto de lo que era, en la realidad, la construcción.

El abogado de Chabán, Pedro D´Attoli, sorprendió al tribunal al inicio de la audiencia al anunciar que su defendido quería ser oído en indagatoria después de que declararan los peritos. En un cuarto intermedio del juicio, D´Attoli explicó que Chabán "quiere contar su verdad" y anticipó que su relato, que probablemente se concrete el viernes próximo, no será el último. "Declarará cuántas veces crea que es necesario hacerlo", explicó el letrado.


Después de completar la lectura de las conclusiones de la pericia arquitectónica realizada sobre Cromañón, el tribunal oral número 24 convocó a los peritos que trabajaron en ese informe, de 267 páginas, para avanzar en las consideraciones que de él se desprendían. Allí surgió que en 1997 el predio en el que funcionó la bailanta El Reventón (antecesor de Cromañón) intentó ser habilitado como un conjunto, pero como no cumplía con los requisitos para ello las habilitaciones se hicieron "por sectores independientes", es decir, el hotel por un lado, el estacionamiento por otro y, finalmente, el local bailable en una tercera instancia.

Para adecuar las medidas hasta el máximo establecido para esos emprendimientos, de 1.500 metros cuadrados, los peritos parecieron coincidir en que habría existido una maniobra para adecuar los planos, pero no la construcción, a las medidas exigidas. En ese sentido, los peritos oficiales Juan María Cardoni, Ines Bodio y especialmente Cayetano Profeta recordaron que tras un primer intento fallido de habilitación, con una superficie de más de 1.600 metros cuadrados, los planos fueron modificados para que el número final fuera de 1.447,50, ligeramente menor al límite.

Esa anotación en la documentación para la habilitación, según los peritos, aparecía "enmendada", sin ninguna aclaración ni salvedad que explicara tal situación. "Los documentos públicos no suelen tener enmiendas, y si las tienen están salvadas", explicaron, al graficar lo que se insinúa como una irregularidad en el trámite.
Pese a los números consignados, la estructura edilicia del lugar no había sido modificada y la inspección posterior a la tragedia demostró que, en realidad, el lugar tenía 1.840 metros aproximadamente, unos 400 más que los declarados.

El perito Profeta dijo que las estructuras que aparecían modificadas en los planos no parecían haber sufrido modificaciones en la realidad. Además, llamó la atención sobre la ausencia de los planos de una reforma de envergadura emprendida en el lugar en los años 90: "esos planos tienen que estar, es imposible que se haga una reforma de esa magnitud sin planos. Pero nosotros nunca los tuvimos a la vista".

La primera parte de la exposición de los peritos (lo hicieron en conjunto, incluso debatiendo entre ellos) también se refirió al portón que estaba cerrado con candado y alambres, donde hallaron la muerte numerosos concurrentes a la discoteca aquella noche. La puerta en cuestión era una "salida alternativa, no de emergencia", y según la normativa vigente en 1997, cuando se produjo la habilitación no la permitía.

"La puerta alternativa fue aceptada por disposición de la Municipalidad. Esa puerta no estaba prevista... Fue aceptada por disposición municipal", explicó la perito Bodio. Por su parte, Cardoni terció: "La puerta tenía una palanca antipánico y un cartel de salida. Esa puerta atraía a la gente, pero estaba absolutamente cerrada", explicó.

 

El tribunal oral que lleva adelante el juicio por la tragedia de Cromañón completó hoy la lectura de la indagatoria que prestó en 2005 la ex subsecretaria de Control Comunal del Gobierno porteño Fabiana Fiszbin, quien repartió responsabilidades en el defensor del pueblo adjunto, Atilio Alimena; en Callejeros y hasta en el macrismo. En el comienzo de la sexta jornada del juicio, Fiszbin sugirió que por sus "intereses políticos" que vinculó "con el macrismo", el ombudsman adjunto Alimena le "ocultó información" sobre locales nocturnos que funcionaban con habilitaciones de bomberos vencidas. "Tengo la certeza de que Alimena me ocultó información. El recibía mensualmente un informe de la Superintendencia de Bomberos sobre los boliches Clase C y nunca me la mandaba. Quería beneficiarse políticamente y estaba ligado al macrismo", embistió la ex funcionaria.

Sin embargo, esa declaración formulada ante el ex juez de la causa Marcelo Lucini en 2005, pareció quedar desvirtuada por el relato que la semana pasada efectuó una subalterna de Fiszbin, Ana María Fernández, quien recordó que después de que Alimena advirtiera en mayo de 2004 sobre la situación irregular en discotecas fueron enviadas intimaciones para que normalizaran la situación. De hecho, Fernández recordó que Cromañón había enviado los papeles requeridos y estaban en regla, por lo cual a la hora de priorizar qué lugares se debían inspeccionar la discoteca de Once no figuró en los primeros procedimientos.

Fiszbin también dijo que Alimena "tenía relación con empresas que asesoraban a los bomberos". Según la ex funcionaria, no sólo Alimena le habría ocultado información: también "distintas oficinas" que dependían de su área aunque no directamente de ella, y la Comisaría Séptima, con jurisdicción en la zona en la que funcionaba Cromañón. Y en cuanto a Callejeros, Fiszbin consideró que "alguna responsabilidad deben tener" y dejó entrever que los integrantes de la banda alentaban el uso de pirotecnia durante sus recitales.

La primera parte de la audiencia en la primera etapa del juicio se cerró con la lectura del ex Director General de Fiscalización y Control del gobierno porteño entre octubre y diciembre de 2004, Gustavo Torres. El ex funcionario explicó que permaneció en el cargo durante muy poco tiempo y en ese lapso no se enteró de las advertencias de Alimena, ni tampoco de las intimaciones que se mandaron a los locales bailables a partir de ello. Durante su gestión e incluso desde antes, desde noviembre de 2003, refirió que no hubo "quejas ni denuncias de particulares sobre Cromañón".

Con esos argumentos, negó que sobre su función recayera el "deber de cuidado" por Cromañón: "no existía previsibilidad sobre los riesgos, por lo cual yo no tenía el deber de cuidado", explicó.