Massacre: la epidemia

Publicado: 29.04.2009 | 17:27 en Lo que suena

 

Transcribo, a continuación, la gacetilla del nuevo corte de Massacre: "La epidemia". Lo que se dice, rapidez de reflejos:

"El cuarto corte de difusión de El mamut entra en rotación con una letra esclarecedora y el sonido que hizo de Massacre una de la bandas más originales del rock nacional.

Una vez más, los Massacre se adelantan a su época, y esta vez de manera casi profética: ‘…Lo dice un estudio reciente, voraz se propaga la fiebre y pronto se contarán por miles las víctimas", escribía Walas en ‘La epidemia’, uno de los temas más dramáticos de El Mamut, el aclamado disco que desde su salida se transformó en uno de los sucesos más destacados de la escena nacional. Nos es la primera vez que el arte se adelanta a la realidad, y en un mundo crispado por una sucesión de catástrofes ‘La epidemia’ (editada en 2008) nos presenta a un protagonista desesperado que asegura: ‘soy el próximo en la lista, la epidemia se acerca, traben las puertas y preparen las palas’.

Lírico, visionario, acaso místico, el cuarto corte de difusión de El mamut (segundo disco de Massacre para Popart discos) es un epílogo conceptual de 9 minutos articulado en dos actos, ya que en el álbum, a ‘La epidemia’ le sigue ‘Resurrección’: ‘A los tres días renaceremos de entre las cenizas. ¿Seremos ángeles? ¿Hombres pájaro? ¿Fantasmas sagrados?’. Sólo el tiempo traerá respuestas; mientras tanto, Massacre cataliza la angustia en un viaje de guitarras que van de la ingravidez a la tensión extrema."

Acá pueden escuchar el nuevo corte de Massacre:

Elvis corrige y aclara

Publicado: 28.04.2009 | 11:24 en Reunión de sumario

 

El frenético ritmo periodístico, sumado a la amenaza latente y fantasmal de la fiebre porcina que le imprime a este mundo un halo apocalíptico, a veces nos empuja a cometer algunos errores lamentables. En este espacio para la autocrítica, cuento que ayer me crucé con Ricardo, el Elvis de Villa Crespo, que me pidió, por favor, que corrija algunas cuestiones (nada menores) de la nota que publicamos el viernes pasado. Antes que nada, escribí mal su apellido. No es Bemberg: ¡es Contente! (ya lo arreglamos). Pero, además, Elvis me pidió por favor que aclare que no estuvo en el living de la casa de Andrea Frigerio, sino que la conductora (y actriz) presenció un show privado que Elvis (de Villa Crespo) brindó para los vecinos del country Tortugas. Andrea quedó tan fascinada, que lo invitó a verla en el teatro. "Quería que fuera vestido de Elvis -dice Elvis (de Villa Crespo)-, pero tenía que ir en subte, con mi esposa, y decidí ir sólo con una camisa. Lo que pasa es que Andrea es fanática de Elvis: me dio entradas para la primera fila y desde el escenario me miraba. En agradecimiento, le mandé un ramo de flores. Por eso, por favor, te pido que aclares que no estuve en el living de su casa: no quiero reclamos".

Hecha la aclaración, le pregunté cómo había estado el show del sábado en el restaurante Defamily, de Villa Crespo. "Fue un éxito", respondió exultante. Y agregó: "Quedó un montón de gente afuera".

Poter y Mancusi: ¡están despedidos!

Publicado: 23.04.2009 | 16:49 en Debates

 

Tenía que terminar así: con una "limpieza", tal como Américo Gallego anunció que iba a hacer en Independiente. Es que la situación entre Maximiliano Poter y Diego Mancusi no daba para más. Acusaciones cruzadas acá y acá hicieron que este humilde servidor, editor del site de Rolling Stone, tuviera que tomar esta amarga determinación. Más abajo, la triste actualidad de los dos ex bloggers, a quienes se les terminó el currito del "posteo fácil". ¿Deben volver? La respuesta (esta vez) no está flotando en el viento, sino en sus opiniones, queridos usuarios, después de ver la triste actualidad de estos escribas.

El hoy de Maximiliano Poter y Diego Mancusi

Siguiendo las sugerencias de varios de sus lectores, Mancusi intenta mantenerse dentro del periodismo chusma y le pide un lugarcito en Los Profesionales a una vieja compañera de trabajo: Viviana Canosa. En la foto lo vemos practicando lo que Vivi le indicó que debía hacer al entrar a la oficina del productor si quería ganarse el puesto. Finalmente queda afuera por confundir a Valeria Archimó con el hijo de Pappo.

Después de nombrarlo tanto en Pop Life, Mancusi creyó conveniente juntarse a tomar un café con Rick Allen, baterista de Def Leppard, a ver si se apiadaba de él y le daba una mano. Se ofreció desinteresadamente a trabajar como asistente suyo y a manejarle todos sus asuntos hasta convertirse en su mano derecha, pero él gentilmente rechazó la propuesta, señalando que ese lugar ya estaba cubierto y que la vacante era para otro puesto.

Desahuciado ante tanto fracaso, Mancusi se hace fan de Miguel Mateos, se compra un Family Game con el juego de matar patitos y abraza su verdadera vocación: la reparación de PC. Entregado a su adicción por los Corazoncitos Dorin’s de mandarina, hoy intenta ganarse la vida escribiendo un blog sobre tecnología, gadgets y series ñoñas en la web de un diario zonal de Turdera.

Tras su expulsión de Rolling Stone, sin trabajo y en el fondo de un pozo depresivo, Maxi quiere cortarse las venas con un CD trucho de Windows Vista. Fracasa y comprueba que este software, efectivamente, no sirve para nada.

Durante un tiempo, Maxi intenta seguir vinculado al mundo de la comunicación y la tecnología dedicándose a la venta ambulante de fundas para celulares, pero finalmente se decide por su verdadera pasión, la música, e ingresa como nuevo guitarrista de la célebre agrupación Manowar. Eric Adams, vocalista del conjunto, dijo sobre el fugaz paso de Poter como quinto miembro: "Lo aceptamos porque todas las letras de sus canciones giraban en torno a matar a Diego Mancusi, tipo al que también nosotros odiamos. Pero bueh… finalmente lo echamos porque era muy lampiño como para andar con nosotros".

Actualmente, Maxi (ex Manowar) se presenta como artista callejero interpretando versiones acústicas de su anterior banda y clásicos a capella de La guerra de las galaxias. Se lo puede encontrar en las inmediaciones del Carrefour de Av. La Plata, donde, con frecuencia, es asediado por barras de San Lorenzo y Huracán, que aúnan esfuerzos para silenciarlo a los golpes.