Porque la mente actúa a veces de maneras misteriosas y otras veces actúa regida por los principios básicos de asociación lingüística. Porque evidentemente la mía es más propensa a relacionar fonéticamente significantes que a realizar vinculaciones conceptuales, durante esta semana de nacimiento de "Hot Tracks", y cada una de las veces que cualquiera pronunció el nombre en voz alta, yo pensé "Hot Rats". Así es: podría haber pensado (como alguno de ustedes dijo por ahí) "Hot Pants" o "Hot Stuff"(?), por ejemplo, pero no, pensé en Zappa. Y es por esta razón, tan random como serán las que justifiquen todos nuestros viernes, que el Hot Track de hoy pertenece al disco Hot Rats de Frank Zappa.
"Willie the Pimp" es el único tema cantado (por su amigote Don Van Vliet, alias Captain Beefheart) dentro de ese disco instrumental de 1969, una de las tantas obras maestras del gran bigotudo. El riff tarareable, ese solo larguísimo que vuela la peluca pero que nunca agota, la alocada y rasposa voz de Beefheart gritando "Hot meat, hot rats, hot chest, hot ritz, hot roots, hot soots..." (y adelantándose a Tom Waits). Más de nueve minutos de sencilla genialidad: a darle play.

Autor: Yamila Trautman
No, aún no es viernes. Aún no llegamos al Random Track de la semana, precisamente porque éste, a pesar de ser un tema de 1967, no es random. Resulta que, como ya se habrán enterado vía Catalina Dlugi, hoy se estrena la nueva película de los hermanos Coen, Un hombre serio. Y, ya lo dejamos bien clarito desde el primer momento, las bandas de sonido formarán parte de esta sección: las películas que bien utilizan su soundtrack generalmente son más efectivas, gustan más y nos dejan con las ganas de recordar escenas recurriendo a nuestra memoria auditiva.
Y Un hombre serio es "Somebody to Love" de Jefferson Airplane. Digo es, porque la canción funciona como leit motiv de la decadente historia de Larry Gopnik (interpretado por Michael Stuhlbarg), un personaje memorable que se erige como retrato viviente de todas las estructuras y miedos de la sociedad judía norteamericana. Y lo dejamos ahí porque la crítica cinematográfica no es precisamente lo nuestro.
Incluido en el segundo álbum de JA, Surrealistic Pillow, "Somebody to Love" (no confundir con "Somebody to Love" de Queen) es un clásico psicodélico que fue elegido por RS como uno de los 500 mejores temas de rock de todos los tiempos. Fue versionado por los Ramones con Tracy Lords en los coros y, también, por Jim Carrey en The Cable Guy (?). Revívanlo y fíjense si pueden sacarse la voz (feroz, desesperada) de Grace Slick de la cabeza durante lo que queda del día...

Autor: Yamila Trautman
Y el tercer día, nos pusimos indies. O no tanto. Desde la semana pasada que está circulando el nuevo video de Vampire Weekend, de la canción "Giving up the Gun", el último corte de su segundo disco, Contra. Quizás se pregunten quiénes son estos, quizás no; quizás hayan escuchado su primer álbum editado en 2008, quizás...no. Los que se ubican entre aquellos primeros y estos últimos, sólo deben saber que, hace dos años, la banda –que suena a la extraña mixtura entre el indie-rock neoyorkino, el pop new wave y algunas reminiscencias africanas- fue llevada a un nivel máximo de exposición (el tema "A-Punk" sonó hasta el cansancio, ocuparon las primeras posiciones en todos los rankings existentes), experimentando un fenómeno que bien podría haber sido catalogado como "hype". Pero, al parecer, su inflado ascenso no conllevó la inmediata caída de los desafortunados que apenas pueden saborear el éxito para hundirse rápidamente en la miseria (exageré, perdón). Y este año, Vampire Weekend sigue sonando. Ya veremos qué sucederá con su suerte.
Ahora, miremos el video en el que aparece más de un "invitado" en el contexto de un "partido de tenis": el actor Jake Gyllenhaal (el de Secreto en la montaña y El día después de mañana), Joe Jonas (sí, el Jonas Brother del medio...), y los raperos RZA y Lil’Jon. Algo así como una mezcolanza inexplicable. El tema traduce lo mejor de la banda: la voz de Ezra Koenig, generalmente adornada con alaridos agudos, se mantiene en su tono más grave haciendo la cosa mucho más amena a la primera escucha.

Autor: Yamila Trautman
(Ante todo: gracias a cada uno de ustedes por la cálida bienvenida. No sólo me alegra que les haya gustado la idea o el tema elegido: también que ya se hayan animado a proponer sus propias bandas de sonido-tema fetiche del día, que me hayan dedicado una canción, me llamaran "Camila", me culparan por incentivar la adicción a la piratería, me amenazaran de muerte y -no menospreciemos- se postularan para oficiar de troll. Sus sugerencias -las del troll no sé- serán debidamente tenidas en cuenta.)
Prosigamos, pues. El tema de hoy, además de equilibrar un poco la distorsión de ayer (nuestra montaña rusa anímica debe ser acompañada por melodías igual de bipolares, así es la vida), viene con efeméride y no. Resulta que en el día de la fecha, un nuevo disco póstumo del gran Johnny Cash sale a la luz: American Recordings VI, tres días antes del que hubiera sido su aniversario número 78. Desde el sello (y supongo que habrá otros locos en el mundo a los que también se les habrá ocurrido la idea) están pidiendo que este viernes el mundo se vista de negro en homenaje al Man in Black; muchos de nosotros no estaremos dispuestos a hacerlo, porque es febrero o porque no nos gusta eso de que nos estén imponiendo qué vestir. Por eso, nuestro humilde homenaje.
El disco, producido por Rick Rubin (como toda la saga de los cinco volúmenes de los American..., y la caja de outakes quíntuple Unearthed), consta de diez temas, acústicos y bajoneros sin excepción; e incluye covers de Kris Kristofferson, Sheryl Crow (sí) y "A Satisfied Mind", canción de Joe "Red" Hayes y Jack Rhodes también versionada por Bob Dylan (en su disco cristiano Saved) y por Jeff Buckley (en el también póstumo Sketches for My Sweetheart the Drunk). No vamos a negarlo: extrañamos al Cash más rockanrollero, más rockabillero, pero bueno, esto es lo último desconocido que nos queda de él; el resto, es repaso.
Acá, "Ain´t No Grave", el tema que subtitula el álbum: un oscuro gospel, una marcha bastante fúnebre y así y todo, la más alegre. Es Cash, no vamos a discutir por qué hay que escucharlo pero, por las dudas, y para no ser culpable de ninguna depresión ajena, también les dejo mi cover favorito del viejo: "Rusty Cage" de Soundgarden.

Autor: Yamila Trautman
Pasa. Y, ojo, no sólo a los melómanos empedernidos o a los paranoicos diletantes. Todos los días, un tema nos enloquece, se apodera de nuestra voluntad, penetra todo lo que tiene que penetrar para sonar directamente dentro de nuestra cabeza. Nos levantamos cantándolo, lo escuchamos, lo ponemos en repeat, nos aprendemos la letra, lo cantamos en la ducha, lo tarareamos, lo volvemos a escuchar una y otra vez hasta que se transforma en la banda de sonido de la jornada. Oh, sí, claro que pasa...
A partir de hoy, Hot Tracks será la materialización de ese placer obsesivo que nos suele suceder. A partir de hoy, Hot Tracks será el soundtrack de RollingStone.com.ar. De lunes a jueves habrá un tema por día; temas en su mayor parte frescos: lanzamientos, singles, canciones con alto grado de circulación cibernética, bandas de sonido originales (o no), covers, videos de temas nuevos o de performances actuales. Los viernes, pondremos shuffle. Y ahí viajaremos al pasado o hurgaremos en algún recoveco bizarro de nuestra discoteca; los viernes, más que Hot, serán Random Tracks.
El tema nuestro de cada día será eso: nuestro. Y habrá de todos los géneros, para todos los gustos. Ustedes pueden escucharlo, disfrutarlo y apropiárselo o no, negarse rotundamente y seguir con sus playlists personales. Obviamente, están invitados a comentar, opinar (nótese el eufemismo o la omisión del verbo "criticar"), proponer y compartir sus temas-objeto-de-obsesión.
Para terminar, y como ya bien lo dijo el vecino bloggero (gracias, Mancusi, eh; y de paso, saludamos a Poter), Yamila Trautman o sea, yo, estará -o estaré- a cargo de este espacio. Hechas todas las salvedades (¿se entendió todo?): let´s rock and roll.
Desgano de lunes, necesidad de adrenalina. Justo, justísimo, durante estos últimos días los Black Rebel Motorcycle Club decidieron poner a disposición (o sea: entregar, gratis) su tema "Conscience Killer", segundo single y adelanto del próximo disco, Beat the Devil’s Tattoo que será lanzado el 8 de marzo. El que los pudo ver cuando vinieron y/o el que vio-escuchó su DVD-disco en vivo, el literal LIVE, se lo bajará sin pensar. El que no, que pruebe igual: el power trío californiano rockea y se ubica, podríamos decir, en las antípodas de su último lanzamiento (esa balada folkie y oscura, "Done All Wrong", incluida en el soundtrack de Nueva Luna) y agrega distorsión al single anterior (que se basaba en un sonido más sureño, midtempo).
"Conscience Killer" tiene, claro, algo de sur pero mucha guitarra y, fundamentalmente, deja notar la incorporación de Leah Sharpiro (sí, otra nena batera) en la percusión. Y vale decir –misóginos abstenerse-: increíble, vertiginoso, punk, lo de esta chica. Ya lo escucharán con sus propios oídos. Pero antes –entiendan, es el primer posteo, permítanme-, un comentario ad hoc: si no llegaron a BRMC por The Brian Jonestown Massacre, la banda a la que pertenecía Peter Hayes, recorran el camino inverso (vean Dig! también). Porque, bueno, de sus influencias –la obvia: The Jesus and Mary Chain- seguramente ya hablaremos algún que otro viernes.
Podés bajar "Conscience Killer" de acá o, simplemente, escucharlo acá:

Autor: Yamila Trautman