Bienaventurados aquellos que creen en la diversidad musical. Malaventurados, por el contrario, los _________ (inserte aquí vocativo acorde) que no lo hacen y que se regocijan en un fundamentalismo extremo, ciego, intentando imponer su punto de no-vista a toda costa. Larga vida a los primeros, muerte lenta y dolorosa a los segundos. Aunque el discernimiento entre dos estereotipos claramente identificables de seres humanos ¿roce? lo extremo, se hace necesario para introducir este y, ya lo creo, algunos otros posteos venideros en los que nos abocaremos a disfrutar –o a intentar hacerlo- de tracks que no necesariamente pueden ubicarse en un solo casillero de esa gran taxonomía que intenta organizar todos los aspectos de nuestra existencia.
Todo esto para atajarme porque hoy vamos a escuchar el nuevo single de LCD Soundsystem, "Drunk Girls". Sabemos que el proyecto dance-rockero, electro-punk dirigido por James Murphy resulta, para muchos, irresistible ("Un genio indiscutible", dice alguien por acá). Este primer corte de su tercer álbum, condensa todo lo bailable y lo rockero de su esencia mientras en su lírica, como su nombre lo indica, aborda una temática filosófica profunda (ptff). El grito "Drunk girls!", que atraviesa el track, hace recordar a esto o quizás a esto; juzguen con sus propios tímpanos.
Y, además, porque no me puedo quedar con las ganas: "Oh You", uno de los temas que Murphy compuso para la película Greenberg (protagonizada por Ben Stiller, se estrena en abril en todos lados menos acá) en el que canaliza su veta blusera y más lennonesca, si se quiere.

Autor: Yamila Trautman
Them Crooked Vultures
Monsters of Folk
Chickenfoot
Tinted Windows
Atoms for Peace
The Dead Weather
Quizás, y si no somos completos escépticos pero tampoco creemos en lo sobrenatural, sólo recurriendo a la metafísica podremos explicar una serie de eventos afortunados que tuvieron lugar durante 2009. Sólo intentando trascender lo tangible será posible comprender qué fue lo que hizo que una reorganización o reagrupación de talentos musicales se llevara a cabo en el período de un año, permitiendo el nacimiento de un puñado de superbandas que, algunas más y otras menos, supieron combinar lo mejor de lo mejor logrando superar ampliamente la mera adición de los elementos. Porque, y no es necesario aclararlo pero igual lo hago: esos todos son mucho más que la suma de sus partes. Y en esa gestación cuasi simultánea tuvo que existir la intervención de una mano extraordinaria, no me jodan.
Ya hablamos de Jack White y de su innegable y prolífico talento; ya les había adelantado (aunque sospecho que pocos hicieron click en ese link) que el nuevo single de The Dead Weather estaría por embestir nuestros oídos. Ahora: helo (?) aquí. Ni habiendo pasado un año del lanzamiento de Horehound, el supergrupo conformado por el ya mencionado Señor, Allison Mosshart de The Kills, Dean Fertita de QOTSA y Jack Lawrence de los Raconteurs y Greenhornes is back. "Die By The Drop" es el primer single de Sea of Cowards, su segundo disco, que se editará el 11 de mayo y representa, sin ninguna duda, la mejor forma de empezar esta corta semana pascual.
Escuchalo y escuchalo y volvé a escucharlo y escuchalo de nuevo.

Autor: Yamila Trautman
Acá dicen: "Ese hype de los noventa". Y yo digo: "Nah". Porque, bueno, si así fuera, entonces yo sería una suerte de enferma involucionada que se aferra a un pasado pisado e intenta reivindicarlo, darle vigencia, hoy. Y no lo soy, ni un poco, no.
Nine Inch Nails no es "Ese hype de los noventa", y más allá de los artilugios retóricos a los que pueda recurrir para sostenerlo, tengo un montón de argumentos fácticos, reales, que lo justifican. El más fuerte, es un hecho concreto: hace poco menos de dos años, en el Pepsi Music 2008, Nine Inch Nails fue responsable de uno de los shows más potentes y voladores de peluca a nivel musical y también visual de todos los tiempos (quizás exageré un poquito, OK).
Y, más allá de los datos objetivos, lo que importa (?) es que a mí Nine Inch Nails, o Trent Reznor, siempre me partió el cerebro. Con todas sus facetas, desde la más oscura, densa y crudamente industrial hasta la más electrónica y digerible, capaz de musicalizar(me) cualquier estado de ánimo. A través de sus letras también, obvio. Esa tendencia a la herejía (que "God is Dead" ya lo sabíamos, pero está bueno cuando alguien lo anuncia con un grito desgarrador), a la negación violenta o el cuestionamiento de lo establecido, a la oscuridad por el mero placer de la oscuridad en sí misma.
Bueno, dos temas random: "Only" de With Teeth (2005), una negación conceptual y algo esquizofrénica de la existencia del "otro", que representó sin dudas uno de los mejores momentos de aquel recital, con esa pantalla que traducía los movimientos de Reznor y los convertía en imagen; y "March of the Pigs" de The Downward Spiral (1994), para empezar el fin de semana así, rompiendo todo.
Este:
Y luego este:

Autor: Yamila Trautman
Ya lo dijimos: no todo en esta vida es puro rock and roll, aunque a muchos les cueste entenderlo, aunque a muchos les encantaría que así fuera. Por eso hoy, y para calmar un poco las tensiones o para llevarlas al extremo -lo que suceda primero-, intentaremos virar hacia el R&B y el (blue-eyed) soul. Probemos.
(A los fundamentalistas, les paso este adelanto para que dejen de leer ahora.)
Eli "Paperboy" Reed es un pibito (digamos que apenas supera el cuarto de siglo en este mundo) que en 2008 lanzó un disco titulado Roll With You. En seguida fue catalogado por la prensa como "el Amy Winehouse masculino" y generó polémica. Influenciado por grandes como Sam Cooke y James Brown, Reed combina la sensibilidad del primero con la ferocidad del segundo -y sus alaridos- en una voz no muy virtuosa pero con bastante identidad, capaz de trasladarnos directamente hacia los 60.
Como está a punto de editar Come and Get It (sale en abril producto de su primer contrato con Capital Records), entregó un tema: "Explosion". Acá se los dejo, más uno del disco anterior para que escuchen y opinen. Igual, ya les digo: si Amy es lo que es (¿o fue?) gracias a ese talento vocal y compositivo y también a todas las sustancias ilegales que corrieron por sus venas, a este chico todavía le falta un golpe de horno. Mejor evitar las comparaciones y ya.
Y "I´m Gonna Getcha Back":

Autor: Yamila Trautman
Mundo exhibicionista, mundo voyeur. Que el límite que solía separar a las nociones de lo público y lo privado se desdibuja cada día un poco más está clarísimo: con la explosión de la web 2.0 y sus redes sociales, la vida personal dejó de ser estrictamente personal para ser de todos. Ahora bien, a pesar de que en la teoría uno se ubique del lado de los que sostienen la postura "qué catzo me importa lo que haga este salame, lo que piense y de qué es fanático", es normal que la curiosidad -o el voyeurismo, ya cayendo en lo patológico- sea más fuerte y nos dejemos llevar. Así, el Facebook y el Twitter, por ejemplo, dos plataformas que en un primer momento nos parecían conceptualmente ridículas, terminan transformándose en obsesiones diarias. De a poco, empezamos a agarrarle el ritmo: la timidez inicial se va perdiendo con la práctica y nos convertimos en pequeños monstruos cibernéticos capaces de contar hasta las intimidades más sórdidas sin pudor (digo, tengo un amigo al que le pasó...je).
Todo esto viene a cuento de que, últimamente, los músicos (las bandas, los artistas, los solistas, los cantautores...) están utilizando ambas redes para divulgar sus trabajos, sus lanzamientos y ya que estamos, sus opiniones sobre cualquier cosa que no tiene nada que ver con nada. Y ayer, los Stone Temple Pilots decidieron "entregar" (entre comillas porque ofrecieron free streaming pero no posibilidad de bajarlo) vía Twitter su nuevo single, "Between the Lines". Después de casi una década sin editar trabajos de estudio, la banda vuelve este año con su sexto disco. Este tema (la voz de Scott Weiland sobre un rock pegadizo, guitarrero, de beats marcados) parece demostrar que, al menos, volverán a tener un hit radial. O no, nunca se sabe.

Autor: Yamila Trautman
Díganme si no están de acuerdo: de todos los defectos humanos, la cobardía es uno de los más detestables. Lamentablemente para aquellos que no la padecen (o que la padecen en arrebatos momentáneos, pasajeros: que tampoco es fácil estar exento por completo, eh), el mundo está lleno de cobardes con los hay que lidiar. Los pusilánimes son esos que tiran la piedra y esconden la mano, los que tocan el timbre y salen corriendo, los que se jactan de ser superiores delante de los más débiles y no son capaces de mantener su postura ante el mínimo cuestionamiento; y, también, los que hacen y dicen adaptándose a lo socialmente correcto, los que construyen una imagen pública de macho recio y estoico y, cuando llegan a sus casas, mamita los está esperando con el Toddy y las vainillas...
Hoy, como creo en el mérito de los que pueden desembarazarse de este defecto, vamos a hablar de Ryan Adams (no Bryan, por favor), un pibe que, a mi entender y teniendo en cuenta que se casó con Mandy Moore, los tiene bastante bien puestos. Esa actitud de no-me-importa-lo-que-digan-yo-hago-lo-que-se-me-canta, también la demostró en lo musical. La mayor parte de su carrera (con Whiskeytown, solista y con los Cardinals), Ryan se abocó a un country alternativo, rockero pero no tanto. Hace un par de años, sin embargo, se alejó de ese sonido y grabó unos cuantos temas death metaleros bajo el pseudónimo de Werewolph y otros más hard-rockeros como Sleazy Handshake. Fue raro, sí, pero lo hizo bien. Ahora, según comentó en su sitio durante la semana pasada, está por lanzar su disco solista más influenciado por el metal, Orion. Para que el mundo tantee de qué se trata dejó el primer single, "Electrosnake", un tema hard signado por los alaridos pero que no llega a ser "metal". Así y todo, se la re banca.

Autor: Yamila Trautman
¿Estás cansado de la rutina? ¿De ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa? ¿Sentís que que ya es demasiado tarde para cambiar y te obligás a seguir, evitando cuestionarte esos principios que alguna vez pensaste que eran los indicados pero que te sumieron en la más triste y repetitiva de las vidas? (Uff) ¿Creés que todo está perdido? ¿Que esto es lo mejor que podés lograr? No, no, no, pibe, estás equivocado: no hay que viajar a Europa ni estudiar en la universidad, tener títulos de nobleza o prestigio en la sociedad. No, no, no, pibe: el rock es tu salvación.
¿Qué es el rock si no una cosmovisión, una filosofía de vida, una religión? Ningún erudito académico, ni gurú espiritual y ni (con perdón de las que nos siguen fielmente, je) tu vieja te puede enseñar a vivir como lo hace el rock. Porque el rock no sólo responde todas tus preguntas si no que te obliga a formulártelas, te obliga a forzar la sinapsis entre tus neuronas, a dejar de asumir el comportamiento natural de una ameba para empezar a pensar. El rock es droga. El rock te da alas, papá (ok, me cebé).
Ahora bien: let´s begin at the begginning. Como una de las bandas que se consideran fundacionales del Rock Nacional, Manal (no Maná) es necesaria para que la vida tenga sentido. Manal es el trío conformado por Alejandro Medina, Javier Martínez y Claudio Gabis que, a fines de la década del 60, revolucionó la escena local con su sonido, mezcla de R&B con rock and roll. Aunque la formación no perduró en el tiempo, su pequeña discografía sí. Y sus temas, además de ser musicalmente sublimes, abordan mucho –y casi sin recurrir a metáforas rebuscadas – aquellos cuestionamientos inherentes al ser humano que no por cotidianos dejan de ser profundos.
Acá, un top cinco de Máximas Manal (?) y después, "Informe de un día" porque esto ya se hizo largo y adiós, buen fin de semana.
1) "Sólo se puede elegir / oxidarse o resistir." ("Una casa con diez pinos")
2) "Gente que habla mucho, reparte por ahí / vieja sabiduría que nunca podrá vivir." ("Para ser un hombre más").
3) "Es muy triste negar de dónde vienes / lo importante es adónde vas." ("No pibe")
4) "Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón." ("Avellaneda Blues" y estos chicos fuman droga)
5) "¿Para qué vivo así? / Caminando sin parar / casi siempre sin dormir / ¿Y por qué?" ("Todo el día me pregunto")

Autor: Yamila Trautman
No vamos a caer en la obviedad mórbida de los obituarios y su empatía demagógica. Sí, sin embargo, en Hot Tracks rendiremos homenaje a quien fue uno de los impulsores del power-pop de los 70 junto con su contraparte musical, Chris Bell. Alex Chilton, guitarrista y compositor y cantante de Big Star y Box Tops y productor (The Cramps), pasó ayer a la no-vida. Tenía 59 años y, según dicen, sufrió un paro cardíaco. El sábado próximo iba a dar un show en Texas. Según Rob Sheffield: "fue uno de los más grandes compositores de rock and roll de todos los tiempos y el último héroe de culto indie". Oh, sí.
Entonces, acá va "Thirteen", la hermosa balada (y triscadecafílica: perdón, tengo una obsesión con el 13) escrita por Chilton e incluida en el primer disco de Big Star, #1 Record (1972). Una oda adolescente que fue muy versionada (por Wilco,Elliott Smith y Garbage, entre otros). Escuchemos, cantemos y rindamos tributo: "Rock & Roll is here to stay..."

Autor: Yamila Trautman
De la tortura como una de las bellas artes.
Como la mayoría de los elementos que conforman este mundo, la música puede ser utilizada en dos sentidos opuestos, contradictorios: para hacer el bien o para hacer el mal. La música, sabemos, es capaz de provocar infinito placer pero al mismo tiempo puede representar una verdadera tortura o, lo que es bien distinto, ser utilizada como instrumento de tortura.
En el primero de los casos, no es necesario que exista una premeditación macabra que funcione como motivo: algunos intérpretes bienintencionados destruyen tímpanos sin quererlo y hasta sin ser conscientes del daño provocado. En el segundo, sin embargo, la música se pone al nivel de los métodos de tormento más siniestros. Y es precisamente este punto el que ilustra el nuevo video de Massive Attack, un político corto musicalizado con el tema "Saturday Come Slow" perteneciente a Heligoland, su último álbum. Con la voz de Damon Albarn y los testimonios de Ruhal Ahmed, el británico que fue capturado por el ejército estadounidense y sometido a terribles vejaciones durante más de dos años, primero en Afganistán y luego en Guantánamo. Dentro de una cámara anecoica (algo así como una habitación diseñada para absorber el sonido y anular los efectos de eco), Ahmed fue obligado a escuchar música -heavy metal, dice él- a todo volumen durante dos días y medio. Al parecer, el repertorio en aquellos campos de concentración iba (¿o va?) desde Christina Aguilera hasta AC/DC, pasando por Pearl Jam y REM.
Siendo una persona capaz de quedarse dormida escuchando Sepultura al máximo (caso real), en mí el suplicio sería mucho más efectivo con cosas como, por ejemplo, esta o esta (no offense). Ustedes dirán cuál sería su peor forma de ser torturados musicalmente. Acá, el video y, a parte, el tema limpio.

Autor: Yamila Trautman
"Well I´m sorry but I´m not
Interested in gold mines, oil wells, shipping or real estate
What would I liked to have been?
Everything you hate!"
Inclínense ante uno de los Dioses de la década. Eleven las alabanzas hacia su imagen pagana, la mismísima materialización de la genialidad. Adoren a Jack White.
Este espacio no puede reunir las palabras adecuadas, las necesarias y justas, para hablar de Jack White y su prolíferaproducción. Por eso (y porque ya comprendí que no hay carnada para trolls posible y porque siempre, siempre, tendremos el Random Day para explayarnos y desquitarnos), vamos directo a lo que nos reúne hoy aquí, aduladores. Hoy, por primera vez, los White Stripes editan un disco en vivo: Under Great White Northern Lights compila el registro de los shows que el dúo brindó en distintas ciudades de Canadá durante 2007. Under Great White Northern Lights es también un DVD documental, acerca de aquella gira a través del país del norte.
Y Under Great White Northern Lights era imperioso para la historia de la música mundial: la fuerza, la intensidad y la crudeza de sus presentaciones en vivo debían ser registradas oficialmente. ¿Quién no quiere volarse la tapa de los sesos todos los días escuchando "Blue Orchid" o -ptff-"Seven Nation Army" en toma directa? ¿Quién? Las poderosas y salvajes ("Icky Thump", "When I Hear My Name"), pero también las oscuras ("The Union Forever", mi favorita), las más bluseras ("300 MPH Torrential Outpour Blues") y las más acústicas ("We´re Going To Be Friends"), todas mistificadas por eso que le agrega la liturgia del vivo. ¿Hay que aclarar que no tiene desperdicio de principio a fin? No.
Acá, "Black Math": rompé, gritá, arrancá, pegá, masacrá, pateá, llorá, pero siempre con moderación.

Autor: Yamila Trautman
Hoy la cosa viene poco seria, les advierto. Porque el video que están por ver pertenece a un corte del disco de The Lonely Island, el trío musical-paródico conformado por Akiva Schaffer, Jorma Taccone y Andy Samberg, tres comediantes barra actores barra raperos, conocidos por pertenecer al equipo de Saturday Night Live. El disco se llama Incredibad, fue lanzado en febrero del año pasado y contó con la colaboración de numerosas figuras: desde la obvia, Jack Black, hasta Norah Jones, Natalie Portman, Justin Timberlake y -de quien hablaremos hoy- Julian Casablancas. Todos los tracks tienen ese inconfundible tinte, zarpado e hilarante, característico de SNL (basta con mencionar el nombre de uno para ilustrar este punto: "Dick in a Box". O sea...You know).
Este fin de semana se puso en circulación el video de "Boombox", el tema en el que el cantante de los Strokes agrega su voz a la pantomima rapera protagonizada por Andy Samberg que ya superó las 350 mil reproducciones en YouTube. Habiendo escuchado su primer disco solista, Phrazes for the Young, podemos decir que la intervención de Julian no difiere mucho de ese sonido retro-futurista que lo alejó del garage neoyorkino al cortarse solo. El video, así como la canción, claro, es un delirio con final no apto para gerontofóbicos.
Mírenlo y, por favor, si todavía no lo vieron, no se pierdan el rap de Natalie.

Autor: Yamila Trautman
"¿Cómo es que el sol continúa brillando?
¿Cómo es que los pájaros todavía cantan?
¿Acaso no lo saben?
¿No saben que ha llegado el fin del mundo?" (H.M.)
Así como cuando odio, odio con una fuerza descomunal proveniente directamente desde lo más profundo de mis entrañas, cuando amo, lo hago de la misma manera. Y esa naturaleza contradictoria de mi personalidad se manifiesta todos los días, modificando y a veces intercambiando constantemente los objetos de deseo y aversión. Con la música, claro, me pasa. Pero también me pasa bastante con la literatura. Mi último gran amor literario, Haruki Murakami, además de permitirme deambular por mundos lisérgicos sin necesidad (o con, lo mismo da) de recurrir a las sustancias ilegales, tuvo la particularidad de saciar dos tipos de sed en un mismo acto. Porque sus libros utilizan canciones o discos enteros como recurso retórico, permitiendo "escuchar" la trama mientras avanza.
La cuestión es que, además de que estoy por empezar el último libro del japonés editado en la Argentina pero que escribió en 1985 (bajo el prometedor título: El fin del mundo y un despiadado País de las Maravillas), necesitaba un poco de ochentas para terminar esta semana de manera más equilibrada. Busqué en mi archivo mental de los discos ochentosos que más suelo repetir y apareció Speaking in Tongues de Talking Heads, que es de 1983. Ahora bien: ¿qué corno tiene que ver Murakami con las cabezas parlantes? Una sola cosa: "Burning Down the House" es uno de los temas a los que el escritor recurre para contar la historia de Al sur de la frontera, al oeste del sol, una de sus novelas. Y ahí cierra todo. O no, pero no importa porque es día Random y hoy hago lo que quiero: lero, lero.
Lo conocerán, lo habrán escuchado mil veces: los sonidos representativos de la década más la voz inconfundible de David Byrne más una letra re loca igual un mega hit anacrónico.
Escuchen y prendan fuego todo*.
* No, ni se les ocurra, por favor, no.

Autor: Yamila Trautman
No hay excepción: todos tenemos un pequeño mongo viviendo en nuestro interior. Hasta el más estoico de los machos metaleros cede (quizás escondido en la oscuridad de una habitación aislada) ante la necesidad de sonreír, perder la mirada en el horizonte y mover su cabezota de un lado a otro escuchando una melodía alegre y sencilla. Mongos somos todos, no hay con qué darle.
Alimentar a tu mongo interior (con la intención de acallarlo o no) es muy fácil: el pop (o power pop) y el folk -en todas sus formas-, son las opciones seguras. Por eso un día como hoy, con el sol estival todavía calentándonos, vamos a hacerlo al ritmo de She & Him.
Recordarán a Zooey Deschanel de películas como Sí, señor! o, más recientemente, 500 días con ella. La recordarán no sólo por sus aptitudes actorales, supongo –por algo está casada con Ben Gibbard de Death Cab For Cutie-. Zooey también es parte de este dúo indie-folk-pop junto con el guitarrista y miembro del supergrupo Monsters of Folk, M. Ward; unión de la que salieron trece canciones dulces y tarareables (sí, mongas) compiladas en su primer álbum, Volume One (2008). Su sucesor, Volume Two, se pondrá a la venta durante este mes; el corte, "In the Sun" (cantado completamente por Zooey y respaldado por la viola de Ward) ya tiene su video.
Mírenlo y pobres de ustedes si no se les mueve un pelo o no se enamoran perdidamente de ella.

Autor: Yamila Trautman
Todos recordarán al dúo responsable de "Time to Pretend" y "Kids" porque, bueno, sonaron hasta el hartazgo durante todo 2008 y un poco más también. Oracular Spectacular, el primer disco de MGMT (neoyorkinos, veinteañeros, respaldados por el productor de los Flaming Lips, Dave Fridmann) representó, aunque sin defraudar y de manera justificada –suenan bien, sus canciones tienen el poder de ubicarse entre los surcos y circunvoluciones de tu corteza cerebral (?)-, uno de los grandes sucesos del final de la década pasada.
Ahora, dos años después del comienzo del fenómeno, el mundo espera la confirmación de su éxito o el inicio de su decadencia: el segundo disco, Congratulations, sale el 13 de abril (con una de las tapas más feas que vi en mi vida) pero su primer corte ya puede escucharse. "Flash Delirium" es, haciendo honor a su nombre, un tema re looooco que atraviesa distintos estados experimentando con géneros disímiles: de su neo-psicodelia pop y electrónica hasta un rock and roll estilo Beatle, pasando por momentos doo-wop y otros súper low-fi; uff. Un revuelto de sonidos ordenados: pura contradicción.
Escúchenlo y den su veredicto.

Autor: Yamila Trautman
Are You Experienced? Huh?
Cuando te pensabas que todo estaba perdido, que nada en esta vida podía volver a sorprenderte, esa voz -la voz-, envuelta en solos de guitarra que te embisten como lenguas de fuego, te vuelve a contactar desde el más allá. Es él, es Jimi Hendrix, que te envía un mensaje desde aquel círculo del Averno en el que arden los ídolos y que no por ser infernal deja de resultar atrayente a la imaginación mortal. Una vez más, Hendrix se hace presente para reafirmar que el mundo sin él carece de sentido y que, aunque no lo quieras creer, su genialidad todavía no se ha expresado en su plena totalidad. Hay más.
Doce temas "inéditos" (la mayoría infinitamente escuchados, sin embargo), compilados en un disco que será el primero de una serie de ediciones conmemorativas de las cuatro décadas de su muerte: con grabaciones de 1969, Valleys of Neptune hoy se pone a la venta y es motivo de alegría suprema especialmente para los enfermos fetichistas. Porque sí, "Fire" o "Red House" o "Stone Free" o el cover de Elmore James, "Bleeding Heart"(aunque en versión súper funky, con Billy Cox al bajo), no sorprenderán demasiado, pero quienes sepan apreciar las diferencias entre versiones comprenderán su significado: Hendrix grabó estas canciones en su período de transición entre sus dos formaciones de power trío más reconocidas (The Jimi Hendrix Experience y la Band of Gypsies), un año antes de tirar su bomba de humo y desaparecer. Luego, temas como "Lullaby for the Summer" o "Ships Passing Through the Night" e incluso el track que da título al disco, fueron mezclados y retocados por Eddie Kramer y su equipo de ingenieros, que le dieron forma a las grabaciones que el guitarrista dejó sin terminar.
Más allá de la controversia (¿complacerían a Jimi estas versiones?): es Hendrix, loco, y nunca nadie jamás en la vida, ni siquiera vendiendo su alma y la de todos sus parientes a Belcebú, lo va a poder igual y si lo logra, no será antes de sus 27.
Por eso y para que se te vuele bien la peluca: "Valleys of Neptune".

Autor: Yamila Trautman
No vamos a hablar de El secreto de sus ojos y de la imperdonable traición de Guillermo Francella; no acá (¿dónde está Poter? ¿Dónde?). No vamos a hablar de las injusticias, de los aciertos, ni tampoco de las aptitudes de Iván de Pineda como conductor: oh, no. De lo que sí vamos a hablar es de la ganadora del Oscar a Mejor Canción y del ganador del Oscar a Mejor Actor.
Bien por "The Weary Kind", el tema triunfante, nominado por formar parte de la banda de sonido original de Crazy Heart (Loco corazón, acá). Ryan Bingham, el cantautor folkie tejano que interpreta esta canción y que también tiene un pequeño papel en la película, merecía llevarse el premio. Y más teniendo en cuenta cuáles eran las otras nominadas (dicho sea de paso: nunca se ha visto un musical con un soundtrack tan poco acertado como Nine). Bingham, dueño de una voz rasposa, grave, cargada de emociones -y de adicciones, quizás-, editó dos increíbles discos country-rockeros que, hasta ahora, pasaron bastante desapercibidos (Mescalito y Roadhouse Sun) pero que vale la pena escuchar.
Pero además resulta que la banda de sonido de Crazy Heart cuenta con un par de temas interpretados por dos de los protagonistas de la película, Colin Farell y Jeff Bridges. Sí, The Dude! El mismísimo Gran Lebowski, el único e irrepetible que fue (era hora, ¿no?) reconocido por primera vez por la bendita Academia. Porque, claro, Crazy Heart narra la vida de un cantante country en decadencia y Bridges lo encarna también desde sus cuerdas vocales. Y lo hace muy bien, obvio.
Prueben con "Somebody Else", la más rockera del disco, y cuenten qué les parece.
Y también "Tell My Mother I Miss Her So" (ojo, puro bluegrass), del último disco de Bingham: ¡sacá al sureño que hay en vos, apá!

Autor: Yamila Trautman
Uff, por fin llegó el Random. Y, esta vez, y para dejar bien clarito que Random no significa precisamente Clásico, nos abocaremos a un tema de esta década. Porque el fantasma del genial Josh Homme (díganme si no estamos de acuerdo) estuvo presente durante toda la semana -por ahí mencionaron a Kyuss y a Queens of the Stone Age-, porque de su superbanda hablaremos cuando sea el momento indicado (con un nuevo disco en nuestro poder, esperamos) y porque es una de las bandas de las cuales puedo escuchar todos sus discos sin cansarme especialmente cuando las ganas irrefrenables de romper todo se apoderan de mí (?) y porque, bueno, es Random y es caprichoso, hoy: Eagles of Death Metal.
Josh Homme y Jesse Hughes como miembros permanentes, intercambiando sus puestos en guitarra, percusión y voz, y un montón de colaboradores (un pariente lejano incluido): Eagles of Death Metal suena principalmente a garage, un poco a punk y a rock clásico pero también a rock alternativo y californiano.
Acá, "I Only Want You", el primer tema de su primer disco, Peace, Love, Death Metal (2004) y "I Like to Move in the Night", del segundo, Death by Sexy (2006), como bonus.

Autor: Yamila Trautman
-Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
- ¿Cómo sabes que yo estoy loca?
- Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí.
Si tuviera que hacer una lista de las escenas literarias que me hayan producido un efecto directo y enfermizo, mezcla de miedo y adoración, el diálogo de Alicia (a esta altura, y especialmente durante esta semana, todos entendemos de quién hablamos cuando decimos "Alicia") con el gato de Cheshire, ocuparía uno de los primeros puestos. Quizás por el diálogo en sí, quizás por las características de ese personaje macabro, quizás por la mera sensación de extrañeza e incomodidad que toda lectura de Carroll implica.
Ahora, ustedes se preguntarán: ¿a quién le importa? Lo que excusa el comentario anterior es el estreno de una nueva remake de Alicia en el País de las Maravillas, hecho que nos tiene a todos muy pendientes (especialmente a RS, ya se enterarán porqué). Supongo que la actualización del clásico de la mano de Tim Burton, la personificación del Sombrerero Loco a cargo de Johnny Depp, el plus de psicodelia que implicará ver esas escenas de por sí lisérgicas en tres dimensiones, son razones que justifican esta ansiedad.
Yendo a lo que nos atañe, la banda de sonido de Alicia... (a la que Burton tituló Almost Alice y difiere de la música incidental que escucharán durante la película), es un compilado con 16 canciones interpretadas por diversas bandas y solistas. El track de apertura, del cual NO vamos a hablar, está a cargo de Avril Lavigne; luego, hay Franz Ferdinand, Robert Smith, Owl City ...Y el elegido es: "Fell Down a Hole" por Wolfmother. Sin defraudar, los australianos le agregan metal al soundtrack: solos de guitarra, un riff zeppeliano, la inconfundible voz de Andrew Stockdale...
Escuchá (y preparate para mañana):

Autor: Yamila Trautman
Una ruta atraviesa el desierto californiano. Un auto ocupado por tres caricaturas simiescas recorre esa ruta a toda velocidad. Todo huele a delito: un patrullero intenta perseguir al auto en cuestión pero fracasa. Apartado del camino, Bruce Willis en modo John McClane espera el momento para entrar en escena. Y lo hace. Y comienza la verdadera acción...
Persecución, tiros, muerte: la historia de "Stylo", el nuevo video de Gorillaz, es también la historia del regreso de la banda "virtual" comandada por Damon Albarn y Jamie Hewlett. "Stylo" es el primer corte de Plastic Beach, su esperado tercer álbum que se pondrá a la venta durante la semana que viene y que, al igual que su disco anterior, incluye la colaboración de numerosos invitados: (entre otros) Mark E.Smith, Snoop Dogg, Lou Reed, Mick Jones y, para este tema, Boby Womack de The Valentinos y Mos Def.
Entre beats graves persistentes, "Stylo" combina increíblemente tres voces bien diferenciadas (la más melódica y etérea de Albarn; la potente, soulera, de Womack y la rapera de Mos Def hacia el final) logrando un sonido que, a fuerza de insistencia, logra pegotearse.
Mirá el video con el cameo del gran Willis (¿Habrá Duro de matar 5?):

Autor: Yamila Trautman
Uff, todos sabemos que ser rockero no es tarea sencilla. La fama, el dinero, el sexo, las drogas, la pedofilia y otras tentaciones ilegales parecen venir en el mismo combo. Sin embargo, algunos (quizás movidos por la culpa, quizás por la sincera voluntad) deciden utilizar su influencia para "hacer el bien". ¿Y qué mejor que contribuir cantando a beneficio luego de que una catástrofe haya azotado y devastado a un pueblo inocente como sucedió con Haití para expiar pecados o reafirmar los rasgos positivos de una personalidad permeable a las críticas de la opinión pública? Nada. Así lo hicieron algunos ¿rockeros? con "We are the World", ya lo habrán visto; ahora, el frontman de The Pogues, Shane MacGowan, reclutó a unos cuantos para grabar su versión solidaria de "I Put a Spell On You". Nick Cave, Chrissie Hynde de The Pretenders, Mick Jones, Glen Matlock de los Sex Pistols, Bobby Gillespie de Primal Scream, Paloma Faith, entre otros. Ah! Y Johnny Depp en la viola...
El tema lo habrán escuchado en alguna de sus infinitas versiones: el original fue compuesto por Screamin’ Jay Hawkins en 1956 -también formó parte de la lista de RS de los 500 mejores de todos los tiempos- quien supo canalizar la desesperación de la letra ("Te puse un hechizo porque sos mía") en esos alaridos iracundos y la veracidad de la amenaza ("Tenés que dejar de hacer lo que estás haciendo") en risotadas macabras y desquiciados sonidos infrahumanos (ptff). (Mirando la fotografía de arriba, podrán juzgar cuál era el estado psíquico de este muchacho.) Luego, Nina Simone, Creedence, recientemente Jeff Beck con Joss Stone y hasta Marilyn Manson se apropiaron de su clásico.
Acá arriba, el original y, abajo, el video de MacGowan & Friends con una versión bien rockera pero también, prepárense, bien adornada con quejidos, alaridos y una amplia diversidad de sonidos guturales...

Autor: Yamila Trautman
Aclaremos antes de que sea demasiado tarde: más allá de su extranjerizante título, Hot Tracks también es Rock Nacional. Por eso, y porque pasaron –uff- ocho años desde su último trabajo de estudio, ocho años de amagues y promesas, el tema de hoy es el que le da nombre al nuevo disco de Divididos, Amapola del 66. El demorado álbum -un poco más y se transformaba en nuestro Chinese Democracy-, finalmente se editará el 17 de marzo y será presentado el sábado 27 con un show gratuito y al aire libre en Tilcara (de hecho, uno de los trece temas se llama "Jujuy"). Además, vendrá con un DVD que registra el largo proceso de producción (editado, claro... je) y una entrevista realizada por Alfredo Rosso.
A pesar del letargo discográfico, La Aplanadora está en forma: Mollo, Arnedo y Catriel Ciavarella ya lo demostraron en sus últimas presentaciones en vivo, en las que adelantaron algunos temas nuevos ("Hombre en U" y "Todos"), y ahora lo confirman con este single. Continuando con esa tendencia a rendir tributo a los sonidos folclóricos presente desde Acariciando lo áspero, "Amapola del 66" es una balada rockera que confirma el porqué de la reputación aplastante del power trío.
Escuchala y fijate.

Autor: Yamila Trautman