Adivine el epígrafe correcto:
1) David Hasselhoff imita a la Ardilla Dramática en una convención de fabricantes de coladores en Anaheim, California.
2) Hoffzilla siembra el pánico con su visión destructora de rayo laser en las calles de Anaheim, California.
3) David Hasselhoff se sube al 60 a las siete de la tarde y prueba sus poderes hipnóticos para hacer que la señora que ocupa el asiento más cercano se baje media horita antes de Constitución, para poder sentarse un rato antes de tomar el tren porque viene de hacer trámites todo el día por el Centro a pata y los juanetes le explotan. En Anaheim, California.
4) A David Hasselhoff le viene un viento re zarpado de atrás y se queda duro. En Pacheco, acá nomás.
5) David Hasselhoff atiende a la prensa en un evento en algún lado.

Autor: Diego Mancusi
Al parecer Nadya Suleman está decidida a que nada que tenga que ver con su vida sea remotamente normal. Primero se preñó de octillizos porque no quería desperdiciar los embriones que tenía congelados de un embarazo anterior (lo cual me remite al viejo chiste del budín de pan que no reproduciré para no quedar como un guaso). Luego rechazó todos los regalos que empresas y particulares le hicieron llegar para mantener a los bebés, por una cuestión de orgullo o vaya uno a saber qué. Y ahora la productora Vivid le ofreció un millón de dólares para filmar una porno, y obra social de por vida para sus nenes si hace más de una. ¿Qué contestó? Lo está pensando…
Teniendo en cuenta la bizarra conducta de la madre de los octillizos más famosos, Pop Life se arriesga a pronosticar cuáles serán sus siguientes cinco pasos en el mundo del entretenimiento para adultos.
1) Debutará como actriz en una remake erótica de la película de James Bond Octopussy.
2) Protagonizará una gangbang que la embarazará de catorcillizos, de los cuales seis serán blancos, cinco serán negros, dos serán chinos y uno será cocker spaniel.
3) Viajará a nuestro país para estelarizar Blancaleche y los Ocho Hermanitos, a las órdenes del eximio cineasta Víctor Maytland.
4) Actuará junto a Rocco Siffredi, Ron Jeremy y Nacho Vidal, y por primera vez en sus carreras éstos encontrarán la horma de sus zapatos y no generarán destrozos pélvicos. Su autoestima se vendrá a pique.
5) Dentro de 18 años se retirará y pondrá a trabajar a sus ocho hijos, que superarán a las Trillizas Dahm y a los Trillizos Visconti y se convertirán en los reyes de la pornografía incestuosa, sólo para ser desplazados poco después por los nonillizos de Shelbyville.

Autor: Diego Mancusi
Desde el mismísimo primer post venimos diciendo que, salvo por contadas excepciones, Pop Life es el rincón de Rolling Stone en el que nos ocupamos de las cuestiones de las que tranquilamente podríamos prescindir, pero que de todos modos atendemos porque nos dan curiosidad, risa, morbo, bronca, lo que sea. Así pasaron por acá la gordura de Jessica Simpson, los gatos de Bret Michaels, los pañales de Amy Winehouse, el Oscar de Emilio Disi y demás. Por eso, en busca de llevar ese concepto a niveles realmente irrisorios, hoy les traigo las tres noticias menos trascendentes del mundo del espectáculo que pude encontrar en los medios, como para que vean que todas estas cosas que nosotros nos tomamos en broma, más de uno se las toma muy en serio. Acá van.
1) Rosie O’ Donnell está menopáusica
Descripción: a la conductora estadounidense se le ha revelado el maravilloso mundo del climaterio y siente la necesidad de salir a contarlo. Y no se ahorra detalles cochinos: cómo descubrió su incontinencia, cuánto tiempo lleva sin su visita mensual… todo muy agradable.
Nivel de utilidad: 3/10 (quizás alguna señora de esas que le gustan a Arjona se sienta identificada)
Nos importa tanto como: ese coso nuevo que dice "Me gusta" en el Facebook.
2) Simon Cowell no quiere que lo congelen cuando muera
Descripción: el jurado de American Idol declaró que quería cambiar el ataúd por un freezer cuando estirara la pata, pero después dijo que era una broma y zzzzzzzzzz.
Nivel de utilidad: 2/10 (tal vez alguno no se quería congelar por miedo a tenerlo a Cowell de compañero de crisper, y ahora va a poder).
Nos importa tanto como: los tatuajes de Tinelli.
3) El perro de Michael Clarke Duncan se comió a su chinchilla
Descripción: había una vez un negro grandote que hizo Milagros Inesperados y se compró una chinchilla como mascota y también un rottweiler y éste se sacó y convirtió al otro bicho en una albóndiga de sangre. ¿Eso nomás? Sí, eso nomás.
Nivel de utilidad: 1/10 (nos enseña que juntar rottweilers y chinchillas no da ni un poco)
Nos importa tanto como: la opinión de Rocío Marengo sobre el último libro de Orhan Pamuk.
¡Ah! A propósito de lo que dice Gary Coleman en la foto de arriba, los responsables de We Care A Lot se preparan para volver, y eso sí que nos importa de verdad.

Autor: Diego Mancusi
En una época uno se quedaba despierto hasta las dos de la madrugada oteando entre lagañas la entrega de los Oscar sin haber visto una sola de las películas nominadas y preguntándose por qué nunca le daban un coso dorado a Chevy Chase (la de las vacaciones era 7689090 veces mejor que El Paciente Inglés, no me jodan). Luego uno entra en razones y se interesa por la cuestión pero sólo ve de a ratitos haciendo zapping, para irse a dormir temprano y no llegar a laburar al otro día con la vitalidad de un zombie en Alplax. Tras eso llega la etapa de razonable negación, en la que a uno le cae la ficha de que ver Fútbol de Primera aunque tu equipo haya perdido 14 a 1 con Lamadrid es mejor plan que trasnochar para ver si Meryl Streep le gana a Kate Winslet. Y por último uno pega la vuelta, se hace periodista, se agencia un blog que se llama Pop Life y no le queda otra más que clavarse frente al 14’’ para luego escribir algo al respecto. Eso sí: al menos tengo mis fuentes y no les voy a contar lo que ya vieron en TNT, sino algunas cositas que esos peces gordos de Wall Street no quieren que ustedes sepan. El detalle, a continuación.
22:25: Le pido al vecino que se deje de joder con la batería que tengo que trabajar. Me manda a la mierda y arranca con el solo de "Moby Dick".
22:30: Me tiro la cerveza encima. Me voy a cambiar. Me pierdo el comienzo de la ceremonia. No lo lamento.
22:45: Hugh Jackman le dice "gracias, vuelva pronto" al protagonista de Slumdog Millionaire. A éste el cascarrillo no le resulta hilarante.
22:46: El protagonista de Slumdog Millionaire le clava un hacha en la carótida a Jackman, pero no le pasa nada porque es de titanio y se cura al toque.
22:57: Angelina Jolie gana el premio a Mejor Minita en una Película Horrible de Hace una Bocha por Cyborg 2. En su camino al escenario Jennifer Aniston le pone el pie y la hace tropezar. Se arma goma.
22:59: Brad Pitt propone lucha en gelatina. Ovación de pie.
23:17: Mi vecino termina de tocar "Moby Dick" y muere de agotamiento. Lo celebro con otra cerveza que esta vez no derramo parcialmente sobre mi remera de AC/DC.
23:38: Pasan el homenaje a los actores que murieron este año y está Mickey Rourke. "Eh… ¿qué onda?", pregunta éste. "Shhh, rescatate y no hagás quilombo", lo calla Dakota Fanning.
00:15: Merecido reconocimiento como Mejor Actor Canoso a Emilio Disi. Imperdible primer plano del perdedor Sean Connery maldiciendo entre dientes.
00:24: Premio a la Trayectoria para el pibe de Sexto Sentido. Nadie se acuerda cómo se llamaba, así que lo presentan como "El pibe de Sexto Sentido", aunque ya tenga 42 años, tres divorcios, flebitis y la casa embargada por no pagar la hipoteca.
00:27: Llega el helado. El banana split tiene parva de dulce de leche. Highlight de la noche.
00:55: Sean Penn sube al escenario a recibir el Premio al Tipo Más Denso del Mundo.
01:32: Sean Penn termina su discurso de agradecimiento, con referencia a Chávez, Fidel Castro, Stalin, Castells, Pitrola, Aquaman y otros héroes de la lucha popular. Alguien le dispara pero falla.
01:45: La cámara poncha a Eddie Murphy. Los organizadores se miran y se preguntan quién lo invitó. Seguridad lo retira a macanazos.
02:03: Canta Beyoncé. Se le pianta una teta. Pico de rating.
02:20: La emoción de la velada: Heath Ledger gana en su terna y sorprende a todos subiendo a recibir el galardón en compañía del Fantasma del Último Dinosaurio y del Fantasma de Roberto Arlt. Todos lloran menos Stevie Wonder que dice "¿Qué? ¿Qué pasa?".
02: 34: Hugh Jackman se queda sin pila. Lo reemplazan por Gene Hackman.
02:37: Anuncian el premio a Mejor Película pero nadie le da bola porque al fondo se arma la lucha en gelatina entre Jennifer Aniston y Angelia Jolie. Brad Pitt declara que pierden las dos y se va con Megan Fox.
02:45: Me aburro. Me tomo un whisky y me duermo.
12:37: Me despierta el llamado de una telemarketer. Tercera llegada tarde al laburo en cuatro días.
(En la foto, Emilio Disi celebrando su Oscar con sus compañeros de la obra "La resistible ascensión de Arturo Ui" de Bertolt Brecht)

Autor: Diego Mancusi
De los ñoños y de todos nosotros (que en gran medida también somos ñoños, claro): la chica fetiche de Pop Life estará un poco verde para el Oscar (Optimus Prime tenía más expresividad que ella en Transformers), pero reconocimientos no le faltan. Resulta que en el sitio MSN Movies, un grupo de destacados fans de la ciencia ficción la eligieron como la chica sci-fi más linda de la historia por su papel de Mikaela Banes en la mencionada película de robots. ¿Alguien tiene algo que decir?
Segunda quedó Halle Berry, suponemos que por X-Men y no por ese bodrio demente llamado Gatúbela. Milla Jovovich tampoco es Meryl Streep, pero mostrando carnita y haciéndose la loca en El Quinto Elemento logró un digno tercer puesto. En cuarto lugar, la mismísima Padme Amidala: Natalie Portman casi se cae del Top 5 injustamente. Y empatadas en la quinta posición, Sigourney Weaver (Ellen Ripley en Alien) y Carrie Fisher (la Princesa Leia de Star Wars): Weaver ni a palos, pero Fisher era candidataza al número uno (su escena en bikini como prisionera de Jabba the Hutt ha sido una gran inspiración para tres generaciones de ñoños).
Y para que la cosa no quede sólo en contarles la noticia (que tampoco tendría nada de malo, pero bue…), Pop Life aporta otras cinco chicas sci-fi que los votantes de MSN Movies se olvidaron, o despreciaron, o desconocieron, o lo que sea.
1) Jane Fonda en Barbarella: ah, no la vieron esa, ¿no? Es de Roger Vadim, es del ’68 y es la época en la que la señora estaba pasando su mejor momento físico.
2) Scarlett Johannsson en La Isla: esta chica nunca, ni siquiera en Match Point, estuvo tan linda como en esta película. Y eso es mucho decir, teniendo en cuenta de quién hablamos.
3) Monica Bellucci en Matrix: quizás muchos no se acuerden del personaje insignificante que hacía la italiana en la secuela. Bueno, yo sí me acuerdo. Mucho.
4) Charlize Theron en Aeon Flux: en 2005 se hizo una adaptación para cine, con actores de carne y hueso, de la serie animada que pasaban por MTV en los ‘90. El resultado fue deplorable, pero al menos semejante bazofia nos legó a la sudafricana teñida de morocha y enseñando sus mejores atributos.
5) Natasha Henstridge en Especies: la alienígena Sil era una comehombres, pero en sentido literal. Todos esos mártires murieron felices, eso sí.

Autor: Diego Mancusi
Sexo, violencia, frivolidad, nadadores fumones y cantantes rubias culonas: gracias a estos factores disruptivos y perniciosos para la sociedad argentina, Pop Life ha sido intervenido nuevamente por Comité por Blogs Sin Obscenidades, Gastadas y Tonterías (CBSOGT), tal como sucedió en la época en la que le metíamos un bife cada tanto a Bon Jovi porque nos resultaba recopante.
De modo que hubo una nueva reunión entre un servidor, el Jefe que me indica rigurosamente sobre qué escribir cada día (guiándose por el índice Dow Jones, el Manual para Tipos Jodidos de Lex Luthor y los 34 cool hunters que tiene trabajando para este blog) y La Lectora Demasiado Correcta, emperadora del CBSOGT. Esta vez la señora permitió que no nos viéramos en un jardín de infantes como en el encuentro previo, al haber comprendido que en ese lugar repleto de mocosos no era posible pronunciar los improperios necesarios para toda conversación civilizada. En cambio, la tertulia tuvo lugar en un Starbucks que prometió hacernos un descuento a cambio de que yo diga en un post que NO HAY CAFÉ MAS RICO EN EL MUNDO QUE EL DE STARBUCKS (me negué terminantemente, por supuesto, porque no me vendo al establishment). La charla, a continuación.
J: Mancusi, se terminó la joda. Estos tipos pasaron otra lista con la gente de la que no se puede hablar más. Anotá: Jessica Simpson, Britney Spears, Montaner, Kenny G, MC Hammer, Mazinger, Phelps, Iggy Pop, Adabel Guerrero, mi vieja, Majul. Eso.
M: ¿Y de quién hablo entonces?
J: Elegí entre Leo Mattioli y Gandhi.
M: Y, no, Gandhi, toda la vida. Lo hago mierda.
LDC: ¿Cómo va a hacer mierda a Gandhi? ¿Usted está loco o tomó aguarrás?
J: Ahí me parece que tiene razón la señora: Gandhi no es un tipo para hacerlo mierda. No es Arjona, viste. Inventó cosas… el tipo era medianamente capo en… algo. Escribite tres mil caracteres bien piolas. Lo quiero para mañana a la mañana, ¿está?
M: Sin falta.
(Tres meses después)
M: Tengo listo lo de Gandhi.
J: A ver.
M: "Gandhi le afanó la idea de los anteojitos a Lennon, pesa 20 kilos y habla como Apu. Se ve que recién se levanta de dormir porque está enroscado en una sábana".
LDC: Ah, no, vos sos un hijo de puta.
J: ¡Señora!
LDC: Y, pero este tipo no puede decir que Gandhi habla como Apu, es un trastornado.
M (hace puchero): Perdón doña.
J: ¿Qué más pusiste?
M: Que me compré un ukelele.
J: ¿Y eso que tiene que ver?
M: No sé, pero es verdad: mire la foto de arriba.
J: Ah, tenés razón, que lindo.
LDC (estalla): ¿Pero ustedes dos me están cargando? ¿Me vieron cara de qué a mí? Mancusi, zafaste la otra vez, pero te juro que esta perdés. ¿Te pagan por esto a vos?
M: Un poquito.
JANN WENNER (por teléfono): Auméntenle otra vez a Mancusi para que no se queje.
M: Isssssa.
LDC: ¡Por Dios! Si te viera un periodista de verdad… ¡un Roberto Arlt!
EL FANTASMA DE ROBERTO ARLT: Mancu yo te banco, posta amigo, corta la bocha (extiende el pulgar y el índice bajo su mentón fantasmagórico)
M: ¿Vio?
LDC: Bueno, no sé qué le pasa a Arlt. Pero comparado con otros periodistas de este país, vos sos menos que la pelusa del ombligo del tipo que le barre el pelo del piso al peluquero de Biasatti.
M: No entendí.
LDC: Que sos un periodista de mierda, guanaco.
M: Ah, eso.
J: ¿Y a usted quien le gusta?
LDC: Martín Pells.
J: Martín Pells no existe, señora, es un personaje.
LDC: Bueno… Jacobson entonces.
M: Ah no, yo contra Jacobson no me pongo a competir ni a palos.
J: Y, no, no es cualquiera, es Jacobson.
LDC: ¿Leíste un libro en tu vida aunque sea? ¿Uno solo?
M: Estoy leyendo éste, mire. Se llama Yo me llevé tu queso, gil, cuál es.
LDC: Y claro, ahora entiendo todo. La cuestión es que esto no se publica ni de casualidad, eh.
M: Señora, por Dios, tengo fiaca, déjeme vivir.
LDC: No querido, vos publicás eso y yo te confisco el carnet de blogger.
M: Uy no. ¿Qué hago entonces?
J: Uffff… no sé, pensate algo tranquilo para mañana, afánate algo de Internet.
M: No tengo Internet esta semana, fíjese en el post anterior.
J: Ah, verdad. Y, no sé… ¿grabaste todo esto? Y bueno, hacete algo con eso como para zafar.

Autor: Diego Mancusi
La culpa es mía: el fin de semana me la pasé ponderando las bondades de mi proveedor de Internet, jurándole a mis amigos que no había tenido cortes en el servicio de más de media hora en los últimos seis meses, y hasta perdonándoles el haberme llamado el sábado a las 10 de la madrugada para preguntarme no sé qué cosa que no supe responderles porque -obviamente- a esa hora todavía nadaba en el océano de la lagaña. Dos días después, las cosas están así: el querido S. me dejó de garpe, lo cual me acarrea los problemas que sufre cualquier ser humano ante estas situaciones (desinformación sobre el estado de los subtes, insoportable enajenación de la actividad en Facebook, desorientación de la libido ante la no exposición al porno) sino también los que vienen aparejados con mi profesión de blogger (porque parece que la Internet es bastante necesaria a la hora de hacer un blog, dicen). Por eso aquí me ven, imposibilitado de hacer la recorrida diaria por los sitios de noticias para ver qué pasa en el mundo, pero obligado a escribir de todos modos para que no me rajen, cierren Pop Life y lo conviertan en otro de esos blogs de minitas que quieren ser Carrie Bradshaw (los links se los debo porque… no tengo Internet). De modo que, preguntándome si después de todo esto voy a tener que mandar el post a la redacción por telégrafo, en un remis, por ondas cerebrales o desde el ciber roñoso de Rodríguez Peña y Sarmiento, me dispongo a referirme más o menos a los mismos temas de siempre (la actualidad de la música, el cine, la televisión y el chusmerío en general) solo que en modo desenchufado.
¿Cuál sería la primera vía de contacto con el mundo exterior tras la caída de la Internet? La tele, claro. Son las nueve y media de la mañana, también conocida como "la hora del informercial". Y dicho y hecho: tras pulsar el botón rojo de power, me recibe un aviso de una especie de sopapa que elimina la celulitis, conducido por María Sandoval, especialista (sic). En The Film Zone, en cambio, está Emilio Estévez haciendo un drama, con cara circunspecta, pero para mí será siempre el policía trastornado de Arma Cargada, así que me río de todos modos. Un señor con una gorra de baño se hace un licuado de carne en I-Sat y pone cara de boludo. La Pantera Rosa (la muda, obvio) me demora unos diez minutos en Magazine, pero cambio inmediatamente al darme cuenta de que en cualquier momento pueden caer Lucho Avilés o el chimentero ese que se parece al cantante de Miranda! y generarme un trauma irreparable.
¿Seguía Mañanas Informales? Ah, no, es un grandes éxitos remixado con el que vienen robando desde diciembre. Intento pasarme a Mañaneras, alto bodrio de la televisión matutina, pero el 2 me hace rayas como en la época en la que transmitían desde La Plata. Los canales de aire no ofrecen demasiado, y en TN está Catalina hablando de Bolt, así que seguimos de largo.
¡Los canales de música! En CM me espera Alejandro Fernández con un video en el que sale un señor gordo bailando en calzones. En Much está Leona Lewis y me genera escozor, pero luego veo que apretando Mute todo mejora muchísimo. "So This is Love" de Van Halen me arranca una sonrisa en VH1, que se va inmediatamente al carajo ante la aparición de "Bella" de Ricky Martin en Quiero Música en Mi Idioma. De MTV no hay mucho para decir: una gordita rubia parecida a Britney Spears se besuquea con un salame rubiecito delante de su novio. Eso es rocanrol.
Más infomerciales: una coso de lata para guardar zapatos, el Twister (para adelgazar sin esfuerzo), el Air Climber (para adelgazar con esfuerzo… ¡16 kilos en dos meses!), una juguera (para adelgazar tomando pulpa de naranja). Me quedaría a ver Crudo y sin censura en Discovery ("un hombre es atrapado por las mandíbulas de un cocodrilo asesino", es lo primero que escucho… gracias Dios), pero no me da el tiempo. Bueno, un ratito nomás: a un tipo lo ataca un ganso en un bote. Doy saltitos de felicidad. OK, basta, sigamos.
Cosmo TV me habla (en español neutro) sobre las 15 celebridades más camaleónicas (Jennifer Aniston, Thalía, Lenny Kravitzzz-zz-zzz). Un pelado cocina choclo en el Gourmet, en compañía de Mónica pero no de César. Me quedo en TyC viendo qué pasa con Santoro en el Rojo (el sábado, cueste lo que cueste…) y, para los que me tildan de frívolo, estaciono un rato en el programa de filosofía del Feinmann bueno en Encuentro. Al rato me aburro y pongo He-Man.
Viendo que la caja boba no aporta gran cosa, cargo el libro que estoy leyendo ( Big Sur de Kerouac, recomendado) y algunos discos nuevos en el engendro que mi hermano llama MP6 ( Desayuno de campeones de Rubin, Mondo Cane en Amsterdam, recomendados bis) en el morral y marcho a tomar un café a La Opera. Pero antes no me aguanto: llamo al 0-800 y un muchacho que repite la palabra "perfecto" muchas veces me dice que se pinchó el modem y que me visitará un técnico en un plazo máximo de siete días, que "pueden ser menos o pueden ser más" (sic). Así que ya saben: se viene la semana unplugged en Pop Life.

Autor: Diego Mancusi
No hablo de temas que no nos gustan o que no se ajustan a nuestro estilo musical: me refiero a esas canciones que nos violentan, que no podemos tolerar, esas que cuando entramos a un local y están sonando nos hacen salir sin comprar, esas que nos dan ganas de meter la cabeza adentro del inodoro hasta que terminen, esas que tienen una facilidad especial para sacarnos de quicio... ¿se entiende? Vienen en distintas formas: lentos melosos, cachivaches bailables, ruido ininteligible emanando de señores enojados vestidos de negro… cada uno sabrá. Pero siempre hay algo, uno o más factores puntuales dentro esos temas, que nos hace desearle el peor destino posible al compositor y/o intérprete.
Todo esto viene a cuento del proyecto de dos artistas rusos llamados Vitaly Komar y Alex Melamid, en el cual contrataron a un estudio de marketing para que averiguara los elementos que le exasperaban a los estadounidenses en lo que a arte respecta, para luego hacer una pintura que los reuniera a todos (el resultado fue éste). Tiempo después, el compositor Dave Soldier trasladó el concepto a la música: mediante una encuesta averiguó todos los factores que hacen enojar a la gente y los apelotonó en una sola canción. ¿De qué factores estamos hablando? Música de Navidad, gaitas, órganos, un coro de chicos, bossa nova hecha con sintetizadores, tubas, letras políticas, una cantante lírica rapeando, etc. Si alguno quiere escuchar cómo quedó la cancioncita, que apechugue y haga clic acá.
Luego de llenarme debidamente de odio con el tema de Soldier, pensé en recopilar los elementos que me generan particular encono en una canción, y si bien no soy capaz de componer algo con todos ellos, al menos los enumero en Pop Life, a la espera de que hagan lo propio en los comentarios.
1) Pachanga: si el tema está especialmente concebido para hacer bailar a las tías gordas en los casamientos, sin duda despertará mi ira irracional. "El murguero" de los Decadentes es un buen ejemplo.
2) Frases hechas: "Yo vengo hasta aquí a pedirte perdón/para que regreses hacia mí/porque yo te amo/yo te quiero/y quiero que estés aquí", canta Juanes, y a mí me dan ganas de robarme una topadora e ir a tomar mate a su casa un día de estos.
3) Uso excesivo de la palabra "amor": "Amo lo que amas, yo te amo/ te amo por amor sin doble filo/ te amo y si pudiera no amarte/ sé que te amaría aún lo mismo"… así es como Axel siembra un pequeño Columbine latente dentro de mí.
4) Sobredosis de cuerdas: los violines y chelos son recursos excelentes, pero cuando se los usa para reforzar la idea de "uh, que dramático es este momento", todo su atractivo se va al demonio. Revisen la discografía de Luis Miguel para ver ejemplos. O mejor no.
5) Rimas idiotas: si vas a hacer pegar "noche" con "coche" o con "reproche", sabé que te voy a aborrecer a vos, a tu discográfica, a tu familia y a todo lo que lleve tu nombre.
6) Apatía vocal, o todo lo contrario: cuando esos chicos indie que tienen tristeza desafinan hasta para hablar y cantan como si quisieran estar en otro lado, me da rabia. Cuando Celine Dion se convierte en la Steve Vai de las cuerdas vocales, más aún.
7) Flauta traversa o saxo soprano: no me digan que no son dos instrumentos insufribles. La flautita y su sonido lánguido. El saxo derecho de Kenny G. Vamos.
8) Brutalidad: si querés llamarte músico, metaforiza aunque sea un poquito. No me vengas con "como me gustan tus pechos, nena/los chuparía como a una sandía" (sic Jóvenes Pordioseros). Decirle música a eso es como decirle arte plástica a los garabatos que hago con la birome cuando hablo por teléfono.
9) Exceso de virtuosismo: el guitarrista con siete dedos en cada mano que quiere demostrar que es el más rápido del Oeste me tienta al correctivo en la nuca. Ya sé que tocás bien, ahora escuchá a Jimmy Page, esforzate y hacé algo productivo con ello.
10) Rapero invitado: basta de darle laburo a Fat Joe y Ja Rule con esos pasajes de hip hop berreta escondidos en canciones con menos calle que Venecia.
Y aunque no encuentro una canción que congregue todos estos factores de exasperación, a la hora de seleccionar los temas que más bronca generan en mis entrañas, elijo primero a "Cachita" de Ricardo Montaner (que no está en YouTube, afortunadamente) y segundo al esperpento que viene a continuación.

Autor: Diego Mancusi
Está bien, yo también pienso que San Valentín es otra de las infinitas tilinguerías sin sentido que nos legaron los yanquis (Halloween, Starbucks, etc). La cuestión es que también creo, con idéntica convicción, que la postura de "oh, que superado soy, cuanto lo odio, soy re anti-San Valentín" es aun más idiota que andar regalando claveles y comprando cajas de bombones con forma de corazón. Ignorarlo, con toda la tela que da para cortar, sería un despropósito. Así que acá estamos, tratando de hacer que este festejo de cuarta sirva aunque sea para divertirnos un poco con un decálogo de cosas que hacen que San Valentín valga un poquito la pena.
1) Enterarte de que aparentemente Courtney Love y Mickey Rourke están saliendo. Ya se están levantando apuestas sobre cómo se vería el hijo resultante en la cruza de esto y esto, y por el momento gana "como las hemorroides de Chewbacca" por 3 a 1.
2) Que Macri se autopiante votos destrozando "Somebody to love" en su cumpleaños número 50. Si Freddie llegara a revivir hace campaña para Carrió o directamente se pone al frente de la lucha armada.
3) ¡Que la maquinita choo choo te escoja a ti!
4) Los inventos extraños para solitarios. Ejemplo: ¿No tenés quién te abrace en San Valentín? ¡No importa! Comprate la Almohada con Brazo de Novio a sólo U$S 34,95 y pasá de estar triste a ser triste (¿por qué será que la gente que compró este producto también eligió tantos DVDs de CSI?).
5) Que la naturaleza sea tan sabia como para darle a un mono un culo así de romántico.
6) ¡Las 50 cosas que puedes hacer en San Valentín! Todas ellas maravillosamente seductoras, como "cuando te levantes (antes que él o ella) escríbele Te Quiero con pintura labial en el espejo del baño para que el vapor lo haga visible" (y la respuesta: "Mabel, por Dios, ¿cómo mierda hago para sacar eso del espejo ahora? Por Dios, que mina infeliz"). Si se emborracha con aguarrás, trate de no escribir después.
7) Que haya gente que se quemó con leche y cuando ve la vaca de San Valentín llora. Como los Hermanos Yaipén y su hit "Ojalá que te mueras" (de chico a chica) o Paquita la del Barrio y su éxito "Rata de dos patas" (de chica a chico).
8) Los avisos clasificados en los suplementos especiales de los diarios. Como por ejemplo éste en el que un señor insta a su novia a terminar con tanta cháchara y dirigirse raudamente a su zona genital de una vez por todas.
9) Saber que no estás entre el 15% de las mujeres estadounidenses que se automandan flores para disimular que están más solas que un nueve en orsai, ni entre el 3% que le hace un regalo de San Valentín a su mascota, ni entre los 1000 imbéciles que cada año le escriben una carta a Julieta (la minita de Romeo) a Verona. ¿No te reconforta un poco?
10) Ésta, fuera de broma: la recopilación temática Amore de Dean Martin que se acaba de editar en Argentina. Son quince de las canciones más románticas del grandísimo Dino: si van a ser tan mersas como para andar regalándose cosas, al menos traten de que sea una genialidad como esta. Como muestra les dejo un video tan simpático como espantoso de "That’s amore".

Autor: Diego Mancusi
El show del inesperado dúo ("inesperado" porque nadie lo estaba esperando, claro está) se llamará Hammer Pants and Ice y tendrá lugar el próximo 27 de febrero en el Centro de Eventos McKay de Orem, Utah. Allí, Hammer actuará con 24 bailarines y un coro de iglesia y el rapper blanquito hará lo propio con su banda actual, más orientada al nü metal que al hip hop inofensivo que lo caracterizó en su momento.
De esta manera, el destino vuelve a intervenir para unir a estos dos ases del rap feo. Su primer punto de contacto fue en 1990, cuando To the Extreme de Vanilla Ice (ese que tenía el choreo a Queen "Ice Ice Baby") desbancó del número uno del chart de Billboard a Please Hammer Don´t Hurt ´Em de su colega (ese que tenía el choreo a Rick James "U Can’t Touch This"). Años más tarde coincidieron en el reality para losers de VH1 The Surreal Life: Hammer estuvo en la primera temporada y Ice en la segunda.
¿Qué hicieron ambos luego de fracasar con sus siguientes discos y desaparecer del ojo público? Siguieron fracasando con más discos, aunque no muchos se hayan enterado. Ahora deciden explotar el revival nostálgico de los primeros ’90 para volver a comer caliente al menos un par de veces por semana.
Pero lo más provechoso de esto es que, como todos sabemos, una vez que se hace en los Estados Unidos, es cuestión de tiempo para que suceda también en nuestro país. De modo que esta reunión deja sentadas las bases para que los ídolos de toda una generación vestida con jogging y gorritas regresen a escena, y si es posible juntos. ¿De quiénes hablamos? De Jazzy Mel y MC Ninja, claro está, los dos pioneros del rap en la Argentina, quienes en un momento fueron compañeros de banda y luego se separaron, no precisamente en los mejores términos. Con un poco de manija, de un Luna Park no bajan. Y si hay que juntar firmas… el Facebook se ha usado para cosas mucho más idiotas,
Para más data sobre estos dos adelantados en materia de hip hop en la Argentina, sugiero pegarse una vuelta por el muy recomendable blog Sólo Quince Minutos, el mismísimo cementerio de los elefantes.

Autor: Diego Mancusi
Rolling Stone Rock & Roll Daily
La verdad sobre el fin de Pop Life
Alguien debía decir "basta" (420)
Aerosmith en Argentina... otra vez (326)