Pop Life no vio a Iron Maiden

Publicado: 30.03.2009 | 17:26 en Eventos

 

Alguien tiene que decirlo: Maiden era la posta cuando cantaba Blaze Bailey, un verdadero showman con carisma, vitalidad y potencia vocal, no como este cirquero inmóvil de pantalones con plumas de Bruce Dickinson. Pero bueno, era lo que había: era sábado a la noche, en el cable daban una en la que Eddie Murphy hacía 97 papeles y no me alcanzaba para comprar helado, así que dejé de lado el fracaso de la semana anterior e intenté nuevamente conseguir una entrada para el Quilmes, aunque esta vez ya conocía las mañas de Roberto, el acreditador de prensa, y se la supe dibujar un poco mejor.

- Hola Roberto, soy Diego Mancusi de Pop Life otra vez. ¿Te acordás de que hablamos por Radiohead?

- No.

- Buah, no importa. Quería sacarme una duda nomás. ¿No tenés problema en conseguirme una entradita para Maiden, no?

- No.

- Grosso. El problema es que ando corto de monedas para el colectivo. ¿No te molesta prestarme tu camioneta para ir a Vélez, no?

- No.

- Genial. ¿Y te incomoda mucho si además de la chata me llevo a una prima tuya y te la devuelvo un poco ajada en una semana?

- No.

- Fabuloso. Sos el tipo más pulenta del mundo.

- No.

Así que ahí tenés: entrada y 4X4 con el tanque lleno de V-Power para Mancusi (la prima de Roberto se rehusó a subir, porque aparentemente las primas desarrollaron la capacidad de pensar por sí mismas en los últimos años).

Después de ir a casi-ver a Radiohead con una remera de Motörhead, estimé que pasar por el show de Maiden con una de la banda de Thom Yorke sería igualmente potable, idea que fue inmediatamente erradicada de mi cerebro cuando llegué a Vélez y un muchacho con el porte de un Godzilla descamado y los modales de un Charles Manson con indigestión me instó a quitármela, preguntándome con cordialidad si me apetecía un traumatismo de cráneo mientras blandía una cadena de barco. En consecuencia, el resto de la noche recorrí el predio con la panza al viento.

"Esta vez nada de backstage", me dije, y me abrí paso a los codazos hasta quedar pegado a la valla. Desde allí vi a los teloneros Sepultura, cuyo sonido me pareció una mezcla de martillo neumático, embotellamiento de tráfico, torno de dentista, flato de obeso y bramido de foca. "¡Bien Max!", grité, para confraternizar con la plebe metalera, pero a la gente no le cayó bien, no sé por qué. Tras eso, el voluminoso muchacho de la puerta volvió a pararse al lado mío, señaló primero la cadena y después mi mollera, me sonrió y me mostró un pulgar arriba. Sentí que debía retirarme.

Más cerca del fondo del campo, dos metaleros jugaban al voley usando un fan de Miranda como pelota. Me establecí cerca de la disquería, en la que me ofrecieron un pirata de Dimmu Borgir versionando a Erasure. Rechacé la oferta y me dispuse a esperar el show de Maiden llenándome el gañote con alguna sustancia alimenticia. Y allí, todas las previsiones y todas las expectativas se me derrumbaron, gracias al mayor despropósito de la historia de los festivales en la Argentina: no había puesto de comida china.

Ante semejante desaire no me pareció correcto quedarme a ver a la Doncella, a modo de boicot contra la organización por no proveer a la audiencia de alimento sano, delicioso y exorbitantemente caro como lo había hecho en lo de Radiohead. Emprendí entonces la retirada y me dirigí a la camioneta de Roberto, pero esta había sido utilizada como proyectil en una reyerta con la policía, y ahora se incendiaba lentamente en el balcón de un primer piso. De modo que decidí tomarme el 34, que tardó exactamente dos horas en llegar a la parada, gracias a lo cual pude escuchar el show completo desde Juan B. Justo y Alvarez Jonte, deleitándome con las resonancias de un concierto que a la distancia parecía atractivo, pero que la falta de nutrientes orientales me impidió disfrutar correctamente.

 

Pop Life te da una noticia que te va a sacudir: siguiendo con la línea de posts WTF iniciados con la insólita remake de Los Tres Chiflados, ahora nos enteramos que agarraron a Elvis Crespo masturbándose (suavemente, obvio) en un avión, ante la mirada atónita del resto de los pasajeros, que no podían creer estar viendo a un ícono de la música basura noventosa cacheteándose el amigo en público.

Crespo dejó de ser el "amo de su dominio" en un vuelo entre Houston y Miami, apenas días después de casarse con una dama que, al parecer, no se está ocupando debidamente de su flamante cónyuge. Aún lo están investigando, pero ya salió a hablar al respecto Enrique Iglesias, quien destacó la acción de su colega como un acto de "coraje", confirmando así reportes previos que lo señalaban como uno de los tres o cuatro tipos más boludos del mundo.

Con todo, Crespo es un artista, y como tal no dejará pasar la oportunidad de canalizar toda esta agitación, este jaleo, este subibaja de emociones en un hecho creativo. Así, aprovechando la prensa gratuita que tuvo con este acontecimiento, decidió grabar un disco conceptual ad hoc. Primero compuso temas como "El paragüitas", "La dormidita"," y "El esmalte de uñas", pero después los descartó y se decidió por un disco de covers con el siguiente tracklist:

"I Touch Myself" – Divynils
"Una papita" – Bersuit
"Luna de miel en la mano" – Virus
"Dancing with Myself" – Billy Idol
"On and on" – Stephen Bishop (entenderán la sutileza)
"Orgasm Addict" – Buzzcocks
"Spank Thru" – Nirvana
"Masturbación en masa" – Bersuit (sí, otra vez)
"Touch of my Hand" – Britney Spears
"Páginas pegadas" – Attaque 77

Y para cerrar, el tema que dará nombre al disco, a cargo de su autor e intérprete original: el inefable Zambayonny (¿hace falta que les diga que no conviene verlo cerca del jefe?).


 

Antes que nada, un mini glosario para que los que no hablan inglés entiendan algunas expresiones que necesariamente se deben utilizar en este relato.

WTF?: abreviatura de "What The Fuck?", es decir, "¿Qué carajo?"

Random: al azar, arbitrario, sin ningún tipo de parámetro lógico.

Ahora sí: los hermanos Farrelly (responsables de joyas del cine arte como Loco por Mary y Tonto y retonto ) decidieron hacer una versión para la pantalla grande de Los tres chiflados, y en una de las decisiones más random de la historia de Hollywood, le ofrecieron los papeles de Larry, Moe y Curly a… Sean Penn, Benicio del Toro y Jim Carrey respectivamente. WTF?

Después de filmar Walter the Farting Dog (Walter el perro pedorro) con el debut actoral de los Jonas Brothers (les juro que no estoy inventando nada de esto), los Farrelly decidieron masacrar uno de los pocos bastiones de comedia auténtica que todavía seguía ileso. Con la premisa "¿A todos les gustan los Tres Chiflados? ¡Hagámoslos bosta, entonces!", estos dos trastornados están escribiendo el guión que ellos mismos dirigirán y estrenarán en el otoño boreal de 2010, siempre y cuando nadie con dos dedos de frente se los impida.

No obstante, más allá de las cuestionables dotes como realizadores de los Farrelly, nada dice más sobre las porquerías venenosas que deben estar fumando que el casting. ¿Cómo podría ser el guión de la película con Penn, Del Toro y Carrey como protagonistas? No hay manera de imaginárselo, pero por las dudas le ofrecemos una idea que podría funcionar a los directores, a ver qué onda.

Argumento: Tras comerse todas las tortas en una pastelería en la que trabajaba, Larry (Penn) se sube a un buque carguero que va a Mozambique huyendo del dueño que lo quiere estrangular. Vuelve tres meses después, conmovido hasta las lágrimas por la paupérrima situación económica de los hermanos africanos y decide militar en el Partido Obrero de Connecticut. Curly (Carrey) intenta alegrarlo haciendo morisquetas y tirándose pedos entre las 11 de la noche y las 6 de la madrugada, hasta que Moe (Del Toro) se harta, se toma una pastilla mágica que lo convierte en un tipo latino y grandote y le mete un corchazo en el entrecejo a los dos, al grito de "muerte a la oligarquía, viva Fidel". Funde a negro, fin.

 

Hace una semana me enteré de que tocaba Radiohead, y como tengo "Creep" grabada en un compilado en cassette, me pareció interesante la idea de ir a verlos. Envalentonado por la creciente popularidad de este espacio, llamé a Roberto, el encargado de las acreditaciones para prensa, un tipo capaz de hacer que Chuck Norris lloriquee y pida por su mami. Marqué y me atendió.

- ¡Roberto! Qué hacés querido, soy Mancusi. Tres o cuatro entradas quería. Me ubicás, ¿no?
- No.
- Diego Mancusi. Pop Life. El blog. Rolling Stone. Antes tenía como siete comentarios por post, ahora andamos en los veinte, veinticinco… ¿no?
- No.
- ¿No habrá una por lo menos?
- No.
- Perdón.
- No.

Tuve que ir a comprar entonces, pero ya no había más. Entré a una subasta de reventa por Internet y ofrecí mil pesos por un ticket, pero me lo arrebató otro que ofertó un riñón, un dinosaurio vivo, un ejemplar del Codigo Da Vinci firmado por Da Vinci y dos horas con su hermana (igual no tenía mil pesos). Cuestión que después de un largo batallar obtuve mi entrada, haciendo cosas sobre las que preferiría no hablar.

Lo bueno fue que esta vez, al menos, logré meterme en la limusina corporativa que Rolling Stone tiene para trasladar a sus periodistas más destacados a eventos de estas características. Pero ojo, no es que me hayan incluido en la lista: la argucia fue disfrazarme de Pablo Plotkin, y así entré como por un tubo (los que nos conocen a ambos saben que somos casi idénticos físicamente).

Junto con el contingente rollingstonero fui a parar al backstage, donde los Kraftwerk y Pablito Lescano charlaban y quedaban en hacer algo juntos un día de estos. Los chicos de La Portuaria, en tanto, recién se bajaban del escenario, y estaban haciendo lo que hacen todas las bandas de rock en camarines después de un show: secarse el chivo con una toalla. Hasta que en eso se aparecieron los Radiohead y se hizo un silencio sepulcral, interrumpido por el grito de "¡Aguante!" de un empleado de catering al que la seguridad ultimó en forma inmediata. De movida me dio la impresión de que Thom Yorke me miraba raro, pero alguien me dijo que no me calentara, que hacía lo mismo con todo el mundo.

Tras zarparle el último triple de lechuga y queso a Jonny Greenwood me ubiqué para ver a los alemanes, cuyo concierto me recordó a la época en la que jugaba al Galaga en el Coleco Vision. Y entonces sí, los Cabeza de Radio salieron al escenario, con la alegría desbordante de Biasatti viendo La vida es bella.

Cómodo en mi rincón al costado del escenario, vi y oí los primeros tres compases de "15 Step", hasta que algún culiao botoneó que yo no era Plotkin y fui inmediatamente desalojado del predio por los custodios de la banda, todos ellos capaces de sopapear a Van Damme mientras se cepillan los dientes. De modo que así, a lo lejos, mientras le compraba pan relleno a unos hippies sobre Libertador, pude escuchar que el show estuvo copante y que al final de todo tocaron "Creep". Una locura.

 

Sí, ya sé que salió hace rato, pero la edición especial (con bonus tracks, DVD y todos los chiches) de esta maravilla recién llega a mis manos por gentileza de un colega, y como Pop Life es servicio, no puedo dejar de compartir con ustedes mi primera impresión sobre Breakout, el último trabajo de la más destacada discípula de Thom Yorke: Miley Cyrus, más conocida como Hannah Montana, y más conocida aún como la minita de la lengua blanca. Porque así somos por acá: no obstante lo cual, nos sigue gustando el cabaret.

"Breakout": imagínense como sonarían los Pistols si fueran primos de Macri y el cantante fuera Rafa Gorgory. Bueno, algo así.

"7 Things": Miley le pone los puntos a algún gil. ¿Siete cosas que odiamos de ella? Su música, sus letras, sus discos, sus shows, su programa de televisión, el espermatozoide que la engendró y el ovulo que lo dejó entrar.

"The Driveway": una baladita de amor que un Richard Clayderman adolescente tildaría de "maricotas".

"Girls Just Wanna Have Fun": la chica toma el tema de Cindy Lauper y le mete un chelo, logrando así el efecto que conseguiría la Camerata Bariloche tocando una canción de King Africa.

"Full Circle": otro tema sentido con pretensiones punk que demuestra que todo, desde el nacimiento de Joey Ramone hasta la muerte de Ricky Espinoza, fue absolutamente en vano.

"Fly on the Wall": otro ejercicio de imaginación: figúrense cómo sonaría The Prodigy si los Jonas Brothers los matonearan a la salida de la prepa y les robaran el dinero del almuerzo.

"Bottom of the Ocean": Miley se mete en la piel del Milli Vanilli que todavía no se murió (¿Miley Vanilli?) para ofrecernos una balada R&B que, a fin de cuentas, deja un sabor de boca extraño, como meterse al gañote una cucharada de talco.

"Wake up America": Hannah Montana se pone política, llama a la lucha armada y canta "alerta, alerta, alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina". Nah, mentira, es otro tema de cuarta.

"These Four Walls": una cancioncita lenta para que las nenas agiten el iPhone en los recitales mientras los padres que las llevaron se meten un balazo en el occipucio.

"Simple Song": meh.

"Goodbye": Miley se las arregla para hacer que Hootie and the Blowfish, al lado suyo, parezca Napalm Death. Divertida como jugar al Chancho Va con Stephen Hawking.

"See You Again (Rock Mafia Remix)": por Dios, este disco no se termina nunca.

BONUS TRACKS: en "Hovering" nos recuerda cuán innecesarios eran los Goo Goo Dolls, mientras que en "Someday" nos recuerda cuán innecesario era quién sea que haya grabado el tema de La historia sin fin, sólo que no nos molesta tanto porque al fin el disco llega a su fin y podemos salir disparados a poner uno de Nick Cave.

Y hablando de tribus urbanas…

Publicado: 20.03.2009 | 19:06 en Ayer te vi, Nacionales

 

Todos sabemos que si hay un pusilánime dando vueltas por ahí, o se junta en el Palacio Pizzurno los sábados a la tarde o canta en el coro Kennedy. Yo, de los acólitos de John Fitzgerald sé poco y nada, pero a los otros los tengo junadísimos por vivir a escasas cuatro cuadras del mentado palacio. Por eso, para complementar la sesuda reflexión sobre Cumbio y los floggers que antecede a este post, decidí apersonarme al lugar de reunión por antonomasia de las tribus urbanas y hacer un relevamiento de tipo antropológico, a efectos de detectar nuevos cúmulos de seres humanos conflictuados y de discutible guardarropas. Y mal no me fue: en apenas seis horas de recorrida logré encontrar tres tribus que nunca habían salido en los medios. A saber.

LOS PIERES

Características: simpáticos, extrovertidos, con total aversión a las chombas.
Un hobby: tocarle el timbre al Indio y correr rápido para esquivar los disparos.
Un sueño: que vuelvan a tocar los Redondos, pero gratis y en Palladium.
Una frase: "Somos la ricota de los redonditos"

LOS SARTRES

Características: anteojos, sweaters de rombos, total ausencia de seres humanos del sexo femenino en las inmediaciones.
Un hobby: hacer el test para ver de qué color es su aura en el Facebook.
Un sueño: poder algún día rozar un seno.
Una frase: "¿Hay que pedirle peras al olmo? No, pero tampoco al peral, porque jamás en la historia de la humanidad una persona ha obtenido fruta alguna hablándole a un árbol. Lo mejor es pedírselas al verdulero".

LOS HOMELESS

Características: visten ropa vintage, muy decontracté
Un hobby: comer basura.
Un sueño: despertarse vivos.
Una frase: "Ajjjjr uuaaah ojjjrrcaf".

 

Exageraría un poco y diría "cientos" para agregar efecto, pero más de una decena fueron seguro: amigos, lectores, colegas y demás allegados coincidieron en estos días en mandarme por mail la ya famosa nota del New York Times sobre Cumbio, instándome a hacer algo con ella en Pop Life. Y sin duda era buen material, porque no hay nada más pop que la vida de esta chica en este momento, pero en vez de dispararme uno de los divagues habituales, la noticia le sumó una ficha más a una teoría que vengo amasando desde hace un tiempo y que hoy quiero compartir: la del Triunfo del No Mérito, otro mal moderno.

La cuestión es así: gente poco valiosa, torpe, insignificante, inútil o llanamente idiota que de todos modos triunfa hay desde siempre. Desde actores con la expresividad de un cascote hasta músicos que llenan estadios con múltiples combinaciones de las palabras "nena" y "rock", los artistas (o pseudo, si hilamos fino) que gustan pese a sus evidentes limitaciones existen desde tiempos inmemoriales y hay que tolerarlos aunque nos den urticaria, porque es materia subjetiva. Pero la cosa cambia cuando no hablamos de gente que tiene fama y fortuna pese a sus escasos méritos, sino precisamente debido a no tenerlos. "En la Argentina, una cámara y un blog hacen una estrella", se titula la nota del NYT. ¿Son dos implementos tecnológicos, externos a ella, los únicos artífices de la repercusión de Cumbio? Y si no son esos, ¿cuáles son? ¿Qué sabe hacer Cumbio?

Cuando llamo "teoría" al Triunfo del No Mérito es porque no se aplica únicamente a ella. En los últimos años los medios se llenaron de personajes que todos coincidimos en señalar como banales y que tienen pantalla o micrófono (y viven mucho mejor que varios de nosotros, claro está) precisamente gracias a eso. Marley, por ejemplo, es el tipo que come bichos sin chistar, lloriquea por pavadas, se equivoca al hablar y se tropieza con las cosas: hizo una carrera de la exhibición de su poco vuelo. Karina Jelinek y Belén Francese, en tanto, trabajan de tontas (y a los que argumenten que al menos están buenas… hay muchas que están buenas, pero a estas dos las llaman constantemente de sendos programas para "entretener" a la audiencia haciendo hincapié en su belleza imbécil, ¿me explico?).

De modo que todos sabemos que Cumbio es una chica con fotolog… y punto. Más aún: es la cara visible, el ejemplo número uno de un grupo que no basa su identidad en ideales u objetivos, sino en el exhibicionismo vacío, el narcisismo y la necesidad del elogio de los pares (¿para qué sirve un flog, si no?). No es difícil, entonces, adivinar por qué los adolescentes como ella están encantados con su figura: su fama es lo que ellos mismos persiguen desde su fotolog, pero a la décima potencia. ¡Salir en el New York Times es como tener dos millones de firmas en cada foto! Si uno basa su existencia en valores tan chatos, ¿cómo no admirarla?

¿Y cómo llegó ahí? Porque los medios descubrieron un pequeño personaje pintoresco sin mensaje y lo elevaron mostrándole al mundo una y otra y otra vez su falta de sustancia. A todos nos llama la atención, o nos despierta morbo, la chica andrógina de peinado raro y sin mucho que decir. ¿Y qué hacemos? Hablamos tanto de su No Mérito con actitud de señora pituca indignada, que la popularizamos todavía más. Y los dueños de boliches no quieren inteligencia sino fama, y le pagan mil dólares por un acto de presencia (lo dice en la nota). Y a las marcas tampoco les importa la profundidad sino la imagen, y la contratan para sacarse fotos haciendo nada con zapatillas carísimas. Y ahí la cosa pega la vuelta, y la chica ya tiene admiradores por el sólo hecho de salir en la tele y ganar plata. ¿Alguien dentro de esa cadena de medios, empresas, cholulos y público en general pensó que Cumbio tenía algún mérito para estar ahí? No, más bien todo lo contrario: estamos seguros de que no lo tiene, y eso por algún motivo nos encanta. Y cuando se desata el buzz, pararlo lleva tiempo, mucho tiempo…

También cabe aclarar que no es con ella el problema: cualquiera, tenga algo que decir o no, se subiría al tren de los medios de tener la oportunidad. La cuestión es más filosófica si se quiere: que el No Mérito se vuelva un mérito en sí mismo. Que los floggers nos parezcan tan "absurdos", "ridículos" y "huecos" (nótense las comillas: estoy tratando de reflejar el pensamiento medio) que no podamos dejar de hablar de ellos, ensalzando accidentalmente su liviandad para terminar garantizándole exposición (y fama, y dinero…) a su "líder", una chica que no hace nada en particular, más que sacarse fotos y subirlas a su flog.

Sí, ya sé: yo también estoy hablando de ella, y vivo ocupándome de gente de consideración dudosa en este blog. No obstante, todo tiene su lugar y su importancia: si tenemos en mente algo más que la novedad y el run run vacío, estas celebridades no pasan de ser objetos de risa, indignación o morbo efímeros, porque Paris Hilton puede pertenecer a Pop Life pero no al noticiero de la tarde ni a un libro, ni mucho menos ser ídola de nadie. En días en los que una sarta de irresponsables con prensa salen a pedir el regreso del servicio militar como forma retorcida de educación, vale plantearse cuánto más provechoso sería enseñarle a chicos y grandes a desarrollar precisamente esto: el juicio crítico. Así, en una sociedad que valorara cada tema y cada personaje por su mérito real, la relegación de Cumbio y otros especímenes similares al lugar que verdaderamente le corresponde sería apenas un logro mínimo dentro de los muchos que tendríamos a mano.

El rock pelea por Twitter

Publicado: 18.03.2009 | 17:09 en Eventos, Internacionales

 

Vamos a darle un poco de misterio al tema, y a armar una especie de juego: adivinen ustedes qué dos estrellas de la música mundial se están tirando dardos mutuamente vía Twitter. No, no son Miley Cyrus y el Jonas Brother del medio. No, tampoco son el cantante de Tokio Hotel y la chica ésta de Casi Angeles que nos puede meter en problemas con la ley. Apunten a dos veteranos que en algún momento supieron ser feos, malos y peligrosos.

¿Se rinden?

Son Trent Reznor de Nine Inch Nails y Chris Cornell, ex Soundgarden y Audioslave. No, esta vez no estoy jodiendo, se los digo en serio. Son ellos.

La cuestión es así: Reznor escribió en su Twitter "¿Vieron esa sensación que te da cuando alguien se avergüenza tanto a sí mismo que VOS te sentís incómodo? ¿Escucharon el último disco de Chris Cornell? Jesús". Lo cual no falta a la verdad: en Scream, a Chris se le dio por dejar el grunge y el rock zeppelinero para hacer… tecnopop bailable con Timbaland y Justin Timberlake, lo cual sólo puede tener por reacción un "WTF?" grande como un avión. No obstante, el ex Soundgarden no dejó de contestar, también por Twitter: "¿Qué hubiera twitteado Jesus? ´Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra´ o ´¿Alguien vio a Judas? Estaba acá hace un minuto?´". Jesús no hubiera twitteado nada, Chris: primero porque prefiere Facebook, y segundo porque es fan de Sonseed y a ustedes dos no les da pelota.

Con todo este traqueteo, Chris le encontró el gustito a esto de twittear, de modo que aquí les dejamos los últimos pensamientos que subió a la red social más escueta e inútil del mundo.

preparando la coreo de scream
11:35 AM Mar 16 from TwitterChuckBerry

@trent_reznor: vos que hablas!!! si te comiste a marilyn manson, bufarra!!!
1:47 PM Mar 16 in reply to trent_reznor

@jesus_christ: pero él empezó, jc!!!
1:49 PM Mar 16 in reply to jesus_christ

miro flashdance y tomo ideas "prestadas" *lol*
6:18 PM Mar 16

@cornellfans: no, en serio, les juro que el que canta soy yo
9:03 PM Mar 16 in reply to cornellfans

@cornellfans: bueno, les devuelvo la plata
9:03 PM Mar 16 in reply to cornellfans

OMG!!! recién le di mi disco a lemmy!!! me muero por saber que piensa!!!!!
12:27 PM Mar 17 from TwitterChuckBerry

uy me hago pis
3:33 PM Mar 17

ya hice… estoy aburrido
3:35 PM Mar 17

you spin me round baby round round like a record baby round round round round
7:59 PM Mar 17

me depilo las cejas
8:22 PM Mar 17 from TwitterChuckBerry

@tom_morello: hola tom!!!! que te parecio scream???
10:45 PM Mar 17

@tom_morello: sí, que se yo, fue timbaland
10:48 PM Mar 17

grabando con los vengaboys
cerca de 12 horas ago from TwitterChuckBerry

@lemmy: no, no es en joda
cerca de 10 horas ago in reply to lemmy

@lemmy: no, tampoco sé donde es habana y segurola
cerca de 10 horas ago in reply to lemmy

@lemmy: no, nadie se puede meter eso ahí, no hay manera de que entre
cerca de 10 horas ago in reply to lemmy

puto el que lee
cerca de 7 horas ago

@soundgarden: chicos, tienen un rato el viernes, que quiero charlar una cosita con ustedes?
cerca de 5 horas ago

Miley Cyrus se pelea con Radiohead

Publicado: 16.03.2009 | 15:20 en Internacionales

 

Sí, suena raro de movida, como si habláramos de una de las nenas de Casi Ángeles enojada por no poder entrar al camarín de Pez, pero así fue: Miley Cyrus se cabreó con la gente de Radiohead porque quiso ir a visitarlos antes del show que dieron en los Grammy y éstos se negaron a recibirla. Según la chica ésta, su fanatismo por la banda inglesa es descomunal (cosa que explica el notorio parecido entre Amnesiac y el último de Hannah Montana), por lo cual mandó al manager a golpear su puerta, diciendo que "Miley realmente está obsesionada y los quiere conocer". ¿La respuesta? "Sí, pero nosotros no hacemos eso". Paf.

A partir de ahí, la niña se convirtió en una figura que se asimila a lo que algunas civilizaciones de Europa Oriental conocían en la Edad Media con la denominación sánscrita de pendeja malcriada. "Me fui porque estaba enojada. ¡No iba a ver el show! Ya había mensajeado a todos mis amigos, estábamos como locos", declaró, para luego prometer solemnemente que iba a "arruinar" al "apestoso Radiohead". ¿Qué contestó Thom Yorke? "Cuando crezca, Miley va a aprender a no creer que puede hacer todo lo que quiera". Otro paf.

Teniendo en cuenta esto, Pop Life se anima a pronosticar a cuáles de sus bandas preferidas Miley buscará visitar en backstage, como así también los resultados de cada uno de estos intentos.

- En un concierto en Anaheim, California, Cyrus quiere conocer a los Flaming Lips, pero la seguridad de la banda le cierra la puerta en la cara y ella entra en crisis. Para calmarla alguien le convida un sorbo de lo que está tomando Wayne Coyne, tras lo cual se relaja, compone 137 canciones, rebautiza a su grupo como "The Awesome Miley Cyrus Sound Psychotic Fiambrín" y graba un disco con un glockenspiel, un yakk en celo y varias cucharitas de plástico.

- De paso por la Argentina, un amigo metalero la lleva a ver a Almafuerte y ella quiere pasar a sacarse una foto con Iorio, pero el caudillo del heavy argento también se niega porque, según su vocero, "la única artista de pop adolescente que le gusta a Ricardo es Virginia de Bandana".

- Al pasar con su Bentley lleno de amiguitas por la House of Blues, la cantante se quiere meter de arrebato al camarín de los Mötley Crüe, con tanta mala suerte que efectivamente lo logra, haciéndose acreedora a no menos de quince puntos de sutura.

Los múltiples kioscos de Jack White

Publicado: 13.03.2009 | 15:36

 

O tiene parásitos y no puede parar de moverse, o no quiere volver a su casa porque su señora es re mala y le pega con una chancleta, o simplemente es el artista más inquieto de la década: no contento con haber formado White Stripes y Raconteurs, ni con haber grabado un dueto con Alicia Keys para la última de James Bond, Jack White acaba de armar otra banda más. The Dead Weather se llama el grupo, y lo acompañan en él Alison Mosshart de The Kills, Dean Fertita de Queens of the Stone Age y Jack Lawrence de The Greenhornes.

No sólo son cuatro amigos que se juntan a tocar para tomar cerveza en un garage y zafar de quedarse a mirar Sex and the City con sus parejas: también grabaron un disco, Horehound, que saldrá a la venta en junio. ¡Hasta se van de gira!

Teniendo en cuenta todo esto, Pop Life contactó a White para consultarle sobre sus planes para los próximos meses. En ameno diálogo por el chat de Facebook, el cantante y guitarrista desmintió los rumores que lo situaban veraneando en San Bernardo el año que viene y confirmó que no se compró un Lamborghini como dijeron en E! Entertainment, sino un Renault 12 "porque es menos tallerista y tirás toda la semana con un tubo de GNC". Pero además de eso nos adelantó en exclusiva cuáles serán las próximas tres bandas que formará en los siguientes meses. A saber.

The Máricons

En este proyecto tecnopop, White hará equipo con Andy Bell, Richard Clayderman, Roberto Piazza y el albañil de Village People. Su disco Vos, tu novio, el verdulero, el Preparador Físico de la reserva de Lanús y yo sale mañana en Anaheim, California, y el 15 de septiembre de 2010 en el resto del mundo.

Radiocabeza

En dúo con El Polaco, White canalizará su veta tropical con un disco de versiones cumbieras de Radiohead. Especialmente destacables son sus covers de "High and Dry" ("Drogado y seco"), "Street Spirit" ("De la calle vengo"), "Karma Police" ("Guarda la yuta") y "Kid A" ("Eh pibe").

B.T.B. (Burning The Biorsi)

Junto a Ale Sergi, Horacio Guarany y Derek López, Jack buscará hacer sus primeras armas en el black metal diabólico. En su disco Evil as Xuxa sobresalen los temas "Ese enano me miró mal" y "Hola, ¿está Satán?".