Que una banda haga un "parate indefinido" es como decirle a tu novia: "No nos separemos: dejémonos de ver, no nos llamemos más, salgamos con otras personas, pero peguémonos una vuelta por esta plaza cada tanto... si justo nos cruzamos y hay onda de nuevo, volvemos". Lo más probable es que te comas un roscazo por chamuyero. Así que ellos sabrán, y ojalá que no, pero lo de Los Piojos tiene toda la pinta de una ruptura al viejo estilo George Constanza: "No sos vos, soy yo".
Lo cual, como siempre sucede en estos casos, deja un tendal de damnificados, empezando por los fans que deberán migrar hacia shows de otras bandas o quedarse en casa mirando viejos DVD, colgando los trapos en el tender para perpetuar el ritual. No obstante, hay una persona que salió más perjudicada que cualquier otra, un tipo que seguramente luchó por mantener al grupo junto hasta las últimas consecuencias, un ser humano excepcional al que le enviamos desde aquí nuestra solidaridad y nuestros mejores deseos: el pobre Juanchi Bisio.
Sólo siete meses le duró a Juanchi la utopía piojosa. Entró en septiembre de 2008 reemplazando a Piti Fernández, y apenas si llegó a probarse el traje de guitar hero, que ya sus compañeros se lo estaban arrancando a jirones con esta decisión. Nos lo imaginamos en la sala, en el medio de las discusiones, diciendo "epa... epa... no nos precipitemos, no hagamos locuras". Es cierto que en este tiempo la debe haber pasado mejor que nunca, y que siempre es mejor conocer las luces de la fama, aunque sea fugazmente, que jamás haberlas visto. Lo complicado son las cosas que cualquiera hubiese hecho en el lugar de Juanchi cuando se enteró de que lo elegían para tocar en Los Piojos y que ahora, conjeturamos, deberá volver a enfrentar. Pensemos.
- Novia: "Las giras, las groupies, la vida del rock n’ roll… yo te adoro, pero se va a complicar mucho lo nuestro en estas condiciones, lo más sano es terminar". Ahora es tiempo de volver con la bandera de "Perdón Bilardo" (con el nombre de la chica reemplazando al del DT, claro está) en alto, tratando de ponerle fin a aquel "parate indefinido".
- Concesionaria de autos: "Ma’ sí, saco un Alfa Romeo a cuenta y voy pagando las cuotas con lo que saco de los shows de acá a marzo de 2010". Bueno, el viejo Dodge 1500 perdía un poco de aceite pero era gauchito.
- Tatuador: "Haceme el piojito bien grande en el pecho". Y no, no se borra, rebanarse un cacho de carne no es una opción y el láser es carísimo.
- La banda del barrio: "Ajajaja giles, sigan tocando para 20 personas que yo me voy con Los Piojos… ¡adiós soquetes!". Ahora cuando vaya a verlos le van a hacer comprar la anticipada en Locuras.
Por todo esto, consideramos que los que sufrirán con este stand by de la banda de El Palomar son muchos, pero ninguno como Juanchi Bisio, a quien humildemente le tiramos una idea para paliar el bajón: convocar a Pablo Guerra, Piti Fernández, Dani Buira y algún cantante desconocido de mentón prominente y salir por los barrios a tocar como Los Piojos 21st Century. Eso sí: si funciona, queremos la comisión.

Autor: Diego Mancusi
Si andabas queriendo desactivar una parte de tu cerebro porque te parecía que te sobraba, pero partirte el cráneo con un cascote y arrancarte un cacho de masa encefálica te parecía demasiado invasivo, acá tenés tu solución: acaba de empezar en los Estados Unidos Daisy of Love, un reality de VH1 donde Daisy de la Hoya, sobrina de Oscar (boxeador bien machote, si los hay) y ex pretendiente de Bret Michaels en Rock of Love, intentará conseguir novio, o algo así (por acá tienen el tráiler: no se lo pierdan... es como ver un hámster corriendo en la ruedita). Y para esta lobotomía televisiva, la producción seleccionó cuidadosamente a un puñado de egresados de la Universidad Bovina, todos ellos capaces de perder un partido ajedrez contra un durazno. De este destacado grupo de imbéciles hemos elegido tres que, a nuestro entender, serán los más firmes candidatos a meterse (sin pagar) en la ropa interior de la marmota esta. A saber.
Nombre: Dropout
Ocupación: vendedor de decos truchos, neurocirujano
Un ídolo: Eduardo Feinmann
Un sueño: ganarle de una vez al ajedrez a ese durazno de mierda
Una anécdota: "Un día vi un teléfono público"
Nombre: 84
Ocupación: ninja
Una película: Expertos en pinchazos
Un ídolo: Carlos Tévez
Una frase: "Soy un barranco"
Nombre: Sinister
Trabajos anteriores: contador, remisero, Teletubbie de shopping
Un ídolo: Ova Sabatini
Una parte del cuerpo: el duodeno
Una pasión: la ensalada Waldorf

Autor: Diego Mancusi
He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura. He visto fans de No Lo Soporto incendiando una fiambrería con un bidón de alconafta y un Zippo de 200 mangos. He visto gente comiendo choripanes de $1,50 en Monte Chingolo y cayendo como moscas porque sus páncreas no soportaron la radiación del chimichurri. He visto una señora llamada Eloísa partiéndole una botella de Levité en la cabeza a una estatua viviente, y a la estatua gritando "aaaaauuuuhhh, vieja de mierda". He visto a otra señora jurando haber sido gatita de Porcel en su juventud, caminando renga por Solano con una bolsa de Coto en cada pie. ¡He visto a un tipo escribiendo algo interesante en Twitter! Las cosas que tuve que presenciar en mi exilio son inenarrables, pero por suerte fue breve y acá estamos de nuevo con Pop Life (y ni les cuento qué tuve que hacer para que me aceptaran… cosas que creía anatómicamente imposibles). Gracias a El Jefe por tener piedad de este humilde escriba: la reparación de PC no estaba garpando ni un poco.
Cuestión que el show debe continuar, así que hoy retomé mi ritual diario: me levanté a las 11:30, me serví una Legui y me puse a recorrer los sitios de noticias inútiles, tratando de encontrar algo potable para contarles. Y vi unas cuantas cosas, pero la que más me llamó la atención fue que, contra todos los pronósticos, Amy Winehouse encontró una manera de ponerse todavía más fea de lo que ya estaba. Efectivamente, se consiguió un currito como asistente del cuco y se dedica a asustar a los turistas de la isla de Santa Lucía con su piel que se cae a cachos, como puede verse en la siguiente foto:
Según informa The Sun, la cantante se quemó cocinando pasta (no, pasta base no, ñoquis o algo así) y, como estaba aburrida, se dedicó a sacarse pelechos. No obstante, en ciertos círculos se habla de otros motivos para su catástrofe cutánea: al parecer, el cuerpo de la artista estaría infestado de pequeños animalitos invasores conocidos como "parásitos", como por ejemplo este bichito que le encontraron caminando bajo la piel en un examen de rutina hace un par de días.
Sin embargo, esa no es la última foto que se conoce de Amy: en exclusiva para la prensa mundial, Pop Life se da el lujo de publicar la más reciente imagen de la intérprete de "Rehab", tomada por un paparazzi que, tras sacar la foto, se arrancó las córneas con una pinza de depilar y se hizo hare krishna. A continuación, el último look de Wino.

Autor: Diego Mancusi
Indignación. Como la que tiene Carrió todo el tiempo. Como la que le da a mi vieja cuando entro al comedor sin patines, sólo que sin el soplamoco en la nuca. Eso es lo que siente este humilde servidor ante la reacción intempestiva y desproporcionada del colega Maxi Poter ante la primicia que Pop Life, en buena ley y sin triquiñuelas ni engaña pichangas, le birló hace un par de días. No satisfecho con habernos hurtado el anuncio de la convocatoria a Jessica Simpson para ser editora de Rolling Stone (un noticia muy grande que, de todos modos, habíamos relegado por considerarla pesada y demasiado grasa), el colega acusa injustamente a este blog de "andar en cualquiera", cuando todos sabemos que este blog jamás hizo otra cosa que no fuese andar en cualquiera. De modo que, para no quedarnos de brazos cruzados, le pegamos un llamadito a un amigo muy piola para que nos asesore, recolectamos un par de noticias bien pulenta de tecnología, televisión y demás, y armamos nuestra propia versión de Mixed Media, a la que dimos en llamar Stirred Soquete. A ver qué les parece.
En la Nerd Convention del año pasado en Anaheim, California lo anunciaron, pero nadie le dio pelota porque justo pasaba por ahí un tipo parecido a Mark Hammill. No obstante, parece que era verdad: la versión 0.3.0.3.456 del ensuflador de tías ya está a la venta en Plaza Once. ¿Para qué sirve? Para canalizar el poder de Greyskull a través de un sistema operativo gay friendly que permitirá a los usuarios avanzados jugar al dominó y escuchar un grandes éxitos de Demis Roussos al mismo tiempo (cosa que, como todos sabemos, no puede hacerse en una juguera). Ojo: tené mucho cuidado, porque si el Linux 7.0 de tu condensador de flujo no está copypasteado al modo a detección de mocos se te puede sancochar el pototo.
¿Cansado de cargar tu Nokia S666 a todas partes? Lo podés solucionar con cuatro míseros euros, comprándote el último alarido de la moda en materia de celulares: el KuntaPhone, un gadget que, básicamente, consiste en un negro que te sigue a todos lados con tu teléfono adosado a la oreja con un elástico. Importado de Malawi, el KuntaPhone está testeado contra phishing, malware y dengue, y es capaz de funcionar una semana entera con un vaso de Mirinda y una Rocklet. Lo malo: viene en un solo color.
¿Estás podrido de ver Lost y que tu novia se haga pis cada vez que aparece Sawyer? Cambia de programa, entonces (o enganchate con esta chica y pispiá a Kate sin culpas, pero cuidá el caquero). El 38 de agosto de 2011 se estrena en Gem’s Televisión la serie Mighty Morphin Power Midget, conocida en nuestro país como El Superenano. En grandes trazos, la historia consiste en un tipo muy petiso que puede volar, pero sólo si otro tipo más grandote lo revolea desde algún lado. Costó 137 millones de dólares, muchos de los cuales se destinaron al despegue y reposición de enanos estrellados contra el pavimento. Vi los primeros tres capítulos y me parecieron lo mejor que le pasó a la tele de esta galaxia desde que terminó el programa de Gianola.

Autor: Diego Mancusi
"No juzgarás a un libro por su cubierta", dice la sabiduría popular. Pero después resulta que la tapa tiene una foto de Beto Casella y... ¿qué va a ser lo de adentro? ¿Crimen y Castigo? Digamos las cosas como son: las tapas de los libros y de los discos algunas veces engañan, pero generalmente dicen la posta sobre la obra en sí. Por eso, cuando encontré la portada del cuarto disco de los Jonas Brothers, Lines, Vines and Trying Times (que, por si a alguno le importa, sale en junio), me surgió un interrogante: ¿Puede hacerse una reseña aproximada del álbum sin escucharlo, sólo basándose en lo que su tapa sugiere? Y al toque me contesté que más vale, como buen esquizoide que dialoga consigo mismo que soy. Así que aquí vamos, a ver qué sale.
Líneas, vides y momentos para probar, se llama (si le untamos un poco de vaselina a la traducción y la empujamos suavemente) el cuarto disco de los Jonas Brothers. Esto, sumado a la explicación que le dieron a RS ("las líneas son algo que alguien te da, las vides son cosas que se te meten en el medio y los tiempos de probar, bueno, es obvio") nos puede hacer pensar que los hermanitos descubrieron la papota y el escabio y se dispusieron a romper su promesa de virginidad de todas las maneras humanamente posibles, aunque lo más probable es que sólo se trate de un tejemaneje y todo siga siendo tan pusilánime como hasta ahora.
Otro dato que nos da la portada es que está a un paso de concretarse el cambio de sexo del Jonas Brother de la Izquierda, quien cada día se parece más a Arantxa Sanchez y, de seguir así, complicará al departamento de marketing de Disney, que tendrá que pensar un nuevo nombre para el trío. En tanto, el Jonas Brother del Medio intenta recrear el look de Groucho Marx pero hasta el momento sólo logró las cejas, dado que las hormonas anti crecimiento que consume habitualmente para mantener el target teen inhiben el desarrollo del bigote. Consultado por su estética, el Jonas Brother de la Derecha contestó "meh, yo qué sé", mientras trataba de despegar a Miley Cyrus de su entrepierna con una barreta.
Musicalmente, todo indica que el grupo seguirá alejado del black metal por un tiempo más. La ausencia de instrumentos en la portada nos da la pista de que los sesionistas que graban todo lo que ellos dicen tocar continuarán en la nómina de empleados de la corporación Disney por otra temporada. La notoria influencia de colosos de la música blanda e idiota, como No Mercy o Army of Lovers, está más presente que nunca, con lo cual podemos inferir que ese disco de los Beatles que ingenuamente le regalamos a nuestras hermanitas seguirá juntando polvo en un rincón de su cuarto.
No obstante, también hay buenas noticias: teniendo en cuenta la excesiva claridad del cielo en el momento de tomar la fotografía, estamos en condiciones de asegurar que Lines, Vines and Trying Times muy posiblemente sea un disco póstumo, dado que los muchachos se vieron expuestos a un holocausto nuclear que, de no mediar inconvenientes, muy pronto nos librará de sus exasperantes existencias. ¡Que no decaiga!

Autor: Diego Mancusi
Primero fue Aerosmith, luego Metallica, ahora parece que se viene el de Van Halen y, mientras tanto, la competencia tiene medio cocinados a los Beatles: el Guitar Hero y sus primos se están quedando con todas las franquicias de los grandes grupos del rock clásico. El tema es que, para no aburrir a sus acérrimos seguidores (capaces de pasarse diecisiete horas seguidas sacudiendo el sucedáneo de guitarra y sintiéndose más pulentas que Jimi Hendrix, pero imposibilitados de tocar "Feliz, feliz en tu día" en un instrumento real) la gerencia de marketing de la empresa Activision debió buscarle la vuelta al juego y elegir nuevas direcciones que le den a éste un sentido diferente, y la determinación que tomaron fue la de ofrecerle a cada mercado su propio Guitar Hero tangible, reconocible y 100 por ciento autóctono.
Por eso, en exclusiva para Pop Life, y mucho antes que en Mixed Media (que se ocupa generalmente de estas cuestiones pero que esta vez, reconocelo Maxi, se ha dormido en los laureles), tenemos la primera versión del Guitar Hero argentino: la Luciano Pereyra Edition.
En efecto, asesorados por un grupo de destacados periodistas del medio local (Viviana Canosa, Laura Ubfal, Nelson Castro y un tipo llamado Abel que trabaja en una FM de Pádua), los popes de Activision eligieron al trovador de Luján para protagonizar la primera edición vernácula de la saga. Con tres niveles de dificultad (Fácil, Muy Fácil y Para Imbéciles), el juego incluye todos los hits de Luciano: "Cómo puedes vivir sin mí", "Córdoba sin ti", "Sin testigos", "Cómo puedes vivir sin mí" (reprise) y "Cómo puedes vivir sin mí" (radio edit). La idea era que nadie se quede afuera del juego: ni la muchachada joven, ni mi vieja, ni siquiera el baterista de Def Leppard. Y esto no termina ahí: los rumores hablan de un plug in para agregar canciones de Los Nocheros, Soledad, Julia Zenko y Horacio Guarany, quien en lugar de una guitarra manejaría una petaca. ¿Será éste otro de los torbellinos de adrenalina, diversión y locura a los que Guitar Hero nos tiene acostumbrados? Lo desconocemos, pero todo indica que ni a palos.

Autor: Diego Mancusi
Después de muchos, muchos días en los que, o no se conmemoraba absolutamente nada, o sólo encontraba efemérides referidas a Air Supply y Lerner, vuelve el servicio menos útil de los que presta Pop Life: la sección "Un día como hoy", que si quisiera explicarles de qué se trata tendría que usar la palabra "efemérides" pero no puedo porque ya la usé más arriba, y a mí en la facultad me enseñaron que repetir en el primer párrafo no da, así que figúrensela solos, que vienen a agitar acá.
570 AC: Pitágoras inventa la teoría de la música y demuestra su descubrimiento con un recital de lira. Un crítico le pone dos estrellas.
569 AC: La compañía discográfica de Pitágoras le niega al crítico la acreditación para el Cicuta Lira Festival, en represalia por la reseña negativa. El periodista es despedido y anuncia que a partir de ahí solo se ocupará del indie. Muere de hambre tres días después.
1946: Se presenta el boceto del primer Plan Quinquenal del General Perón, el cual insta a las clases trabajadoras a inventar el heavy metal. Antonio Cafiero objeta esta cláusula argumentando que "y... a mí me parece que es cualquiera", por lo cual se elimina del documento final y la creación del rock pesado termina en manos del imperialismo británico.
1968: Jimi Hendrix se compra un pony y lo llama Hugo.
1972: Un científico pasa cuatro años de su vida tratando de dilucidar por qué el culo de los monos es rojo, tirando a bordó. Al fracasar decide inventar el punk, pero es muy temprano y la cosa no prende. Larga todo y pone un Blockbuster.
1973: Un espectador logra ver un show completo de Rick Wakeman sin bostezar. El caso es estudiado en la Universidad de Anaheim, California.
1975: Nace en Pompeya el tipo que le tiró la zapatilla a Thom Yorke.
1977: El Fantasma del Crítico Despedido escribe que Stevie Wonder es un visionario y Karen Carpenter una artista con hambre de gloria. Vuelven a echarlo. No entiende por qué.
1983: En su nuevo trabajo, el Fantasma del Crítico Despedido se pasa de precavido y le pone tres estrellas a un disco de Manowar, señalando que "retoman la experimentación exactamente donde la dejó Pitágoras". Sus compañeros, a modo de burla, le toman el yogur con duraznos que dejó en la heladera de la oficina.
1987: El gobierno de Italia emite un pedido formal de disculpas ante la ONU por las molestias ocasionadas por Zucchero Fornacciari.
1996: Tupac Shakur finge su muerte, tras perder un partido de TEG.
1997: Joe Cocker escupe el hueso de pollo con el que se había atragantado 32 años atrás. Su voz se vuelve clara y cristalina. Su carrera se va al carajo.
1998: Cuatro amigos se suben a un Renault 12, ponen "Vencedores vencidos" de Los Redondos en el pasacassete y le cantan encima, en lo que se considera el primer show de Pier. Dice el Fantasma del Crítico Despedido: "Meh. Cuatro estrellas".
1999: Eminem se convierte en el rapero más famoso del mundo. Tupac Shakur se pega un escopetazo en serio pero ahora nadie le cree.
2002: Marilyn Manson le dice a un amigo que se deje de joder, que no piensa probar la palta otra vez porque ya la probó dos veces y le parece "un vómito".
2007: Miley Cyrus se corta las uñas.

Autor: Diego Mancusi
Fue primicia de Pop Life: mucho antes de que Eminem se mofara de Jessica Simpson por sus cuantiosos jamones y sus michelines desbordantes, nosotros ya le advertíamos a la falsa Britney, con todo el cariño que le tenemos, que si no cerraba un toque la boca se venía la hecatombe carnal. Ahora, tarde pero seguro, el Dante yanqui se ocupa de ella en el video de "We Made You", corte de su nuevo disco The Relapse, que sale el 18 de mayo.
En el clip, una doble de Jessica canta el estribillo mientras revolea su generosa anatomía enfundada en unos mini shorts al estilo Daisy Duke. Y no sólo a JS se carga Slim Shady: también le entra a Amy Winehouse, Bret Michaels, Sarah Palin, Lindsay Lohan y su ex Samantha Ronson ("Lindsay, por favor volvé a los hombres, Samantha es un dos y vos sos prácticamente un 10"… la mejor línea del tema), Jennifer Aniston, Kim Kardashian, etc. Y la canción no es un bodriazo, pero tampoco es como para tatuarse "Aguante Eminem" en el pecho, como podrán apreciar en el video que acompaña a estas líneas.
Con todo, la gerencia de Pop Life sostiene que Marshall Mathers se está volviendo un pusilánime, y no sólo porque llegó tardísimo al bardo de Jessica. Desde hace unos años el rapero viene patinando grosso, por varios motivos que explicaremos a continuación. De modo que aquí les ofrecemos cinco razones sencillas y prácticas por las que Eminem, igual que mi vieja mula, ya no es lo que era.
1) El principio del fin: salió con Mariah Carey… ¡después de Luis Miguel! Como si a Mimi le faltara mersada, Luismi le dejó pegada un poco de la suya, y después vino el rubio y se frotó alegremente contra toda esa acumulación grasosa. Enredarse con una señorita que truló cuando la dejó un tipo que canta "La chica del bikini azul" es muy poco gangsta.
2) Se tira contra Jessica, Lindsay y Kim pero después anda a los abrazos con Dr. Dre y 50 Cent. Y así no es. El verdadero Ricardo Iorio del Lejano Oeste se le para de manos a cualquier negrito calzado y después se va a hacerle un amistoso a las chicas de moda.
3) Le dice gorda a la Simpson cuando hace unos años él mismo tuvo su período lechonero. Eso es no tener códigos.
4) Se hizo el piola desparramando guano contra las estrellitas de Hollywood, y cuando le contraatacaron… ¡lo tuvo que salir a defender la mami y la abuela! ¡Aia zonzo!
5) Antes sus videos parecían hechos por Hitchcock o Carpenter. Ahora parecen esas películas tipo Scary Movie que causan menos gracia que la remake de Casados con hijos con Francella.

Autor: Diego Mancusi
No señores: pese a lo que muchos creen y sostienen, la música horrible no es un flagelo de la modernidad. Los cantantes que juntan dólares con pala pese a no pegar una sola nota en toda su carrera no se inventaron en los 90. La vocalización nefasta pero redituable, esa que te induce al automartirio mientras le mete la mano en la billetera a las nenitas y los dueños de Regattas tuneados, no surgió a partir de Enrique Iglesias: es muy, muy anterior. La mejor prueba de ello es la historia de Florence Foster Jenkins, la soprano que no podía cantar, pero igual llenaba estadios.
A principios del siglo XX en Philadelphia, Jenkins daba recitales para unos pocos espectadores que no dejaban de descostillarse ante el sonido de gato violentado que emitía la "artista" de marras. No obstante, la concurrencia crecía y crecía: todos querían ver a esa señora tan chistosa que se creía Maria Callas pero parecía Ricardo Montaner. La cuestión es que ella no se daba cuenta de que apestaba: siempre decía que cantaba mejor que Frieda Hempel y Luisa Tetrazzini (famosas vocalistas líricas de aquellos años) y atribuía las risas del auditorio a los "celos profesionales".
La señora le entraba tupido a genios como Mozart, Verdi y Strauss, destrozándolos sistemáticamente uno tras otro. Una vez chocó mientras viajaba en taxi, y en vez de demandar a la empresa le mandó una caja de cigarros al tachero: según ella, el accidente le había permitido cantar un Fa más alto del que jamás había alcanzado. Era una trastornada linda.
En 1944, con 76 años, después de decenas de recitales en el salón de baile del Ritz-Carlton de Nueva York, Jenkins pudo cumplir con el sueño de su vida: cantar en el Carnegie Hall, un teatro con capacidad para tres mil personas. Las entradas volaron: el lleno fue total, y la ridiculez aún mayor. Pero Florence no acusó recibo: ella estaba feliz con su performance. Un mes después estiró la pata.
Con el tiempo salieron a la luz grabaciones suyas, que algún turro bautizó como The Glory (????) of the Human Voice (sic, con los signos de interrogación y todo) y Murder on the High C´s ("el asesinato de los Do agudos"). Y sí, la señora era a la música lo que Migliore al fútbol, pero jamás se dio por enterada y vivió como una duquesa, gastando los morlacos que dejaban en boletería los piolas que se burlaban de ella.
Desde este humilde espacio, Pop Life homenajea a la tatarabuela artística de Britney Spears ofreciéndoles su versión de "Queen of Night", aria de Wolfgang Amadeus Mozart. Disfrútenla, si pueden.

Autor: Diego Mancusi
Los lectores que me agregaron a su Facebook sabrán que soy un fanático radicalizado del formato vinilo. Ojo: no uno de esos freaks que se gastan medio sueldo en una edición japonesa de In Rainbows con un bonus track en el que Thom Yorke afónico canta "Sacrificio y rocanrol". Lo mío es otra cosa: más allá de que me enloquece la fritura y el sonido cálido del long play, lo que yo realmente disfruto es pasarme tardes enteras revolviendo cajones de discos mugrientos para encontrar tres o cuatro joyitas perdidas de rock, jazz o bossa nova a precios irrisorios. Lo hago desde hace años, gracias a lo cual mi viniloteca debió ser ampliada hace escasas semanas, bajo riesgo de derrumbe.
De modo que el sábado aproveché el recogimiento pascual para pegarme una vuelta por mi disquería de vinilos favorita, de la cual jamás les revelaré la dirección, a efectos de evitar que pasen y la esquilmen antes que yo (sí, re ortiva, cuál es). Y como Pop Life tiene un compromiso con sus lectores, me pareció interesante hacerles conocer las bizarreadas que se pueden conseguir en un lugar así, a razón de uno o dos pesos cada una. Vayan pasando la galería, y acá les dejo una explicación de cada una.
Foto 1:
Pequeña y frágil de Drupi, un disco que -pese a lo que puede creerse- no está en todas partes. Pero ojo que es la "versión original".
Foto 2:
Los Parchís, con mamelucos de colores, "mini poster adhesivo" y Tino con los dos brazos.
Foto 3:
Los chicos de Acapulco tienen ganas, y se nota.
Foto 4:
Yuli, el inventor de la cumbia cajetilla, da muestras de su elegancia y humildad.
Foto 5:
El astronauta es nada menos que el mismísimo Ramón "Palito" Ortega. ¡Un peronista en la luna mucho antes que Bombita Rodríguez! Esa cosa peluda que asoma es mi rodilla, aclaro.
Foto 6:
¿Qué gusto tendrá Yeyo? Yo, por las dudas, paso.
Foto 7:
Paul Anka en plan keyboard hero, engañándonos con una jubilación que nunca llegó.
Foto 8:
Más Palega Ortito. La prueba fehaciente del robo descarado de Coldplay.
Foto 9:
No es Ross Geller: es Marcelo Alejandro, de punta en blanco, rogando que lo lleve la muerte.
Foto 10:
¿Cómo puede ser que el long play de Danny "Éxito" Martínez, el que incluye "Mi amigo el chanta", cueste sólo 50 centavos? Una injusticia.
Foto 11:
Me perturba severamente la cara de pervertido del Pete Fountain. Ese tipo no tiene buenas intenciones.
Foto 12:
Fausto Papetti, como siempre, más ordinario que canapé de mondongo.
Foto 13:
Riki se pone conceptual: la pelea del siglo, entre el bien y el mal… ¿se entiende? El garrón es que ganó el mal y él editó el disco.
Foto 14:
Los Kipus se toman un avión y les parece tan loco que graban un disco ad hoc.
Foto 15:
"Conga, conga conga, queremos a Monty, baila como chango o te golpeare... ¡sí!"
Foto 16:
Ya en casa, parte de lo que compré: 2 AM Paradise Cafe (recomendación de uno de ustedes, no recuerdo quién), High Voltage de Count Basie, Hearts de America (para mi colección de soft rock setentoso de la que ya les hablaré) y uno de samba y bossa de Vinicius, Toquinho y Ornella Vanoni.

Autor: Diego Mancusi
Rolling Stone Rock & Roll Daily
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